1 de septiembre 2004 - 00:00

Danza atractiva pero demasiado académica

«Lady Caroline». Ballet. Coreog. y guión: M. García. Mús.: H. Berlioz. Esc.: D. Siliano. Vest.: M. Albertinazzi. Ilum.: E. Sirlin. Orq. Filarmónica de Bs. As. Dir.: M. Perusso. ( Teatro Colón, hasta el 3/9).

"Lady Caroline" es un «ballet d'action» de gran aliento (dos actos) que narra los amores del escritor inglés Lord Byron -quien sedujo a muchas mujeres durante su existencia-con Lady Caroline Ponsomby, una muchacha de su tiempo, casada con Lord William Lamb, en los albores del siglo XIX.

Un poco a la manera de Marius Petipa, y más cercanamente de John Cranko, la directora del Ballet Estable del Colón, Marta García, diseñó con puro lenguaje académico este ballet, sin hacer hincapié en un análisis revisionista de ese tiempo de revolución estética y espiritual. La maestra cubana prefirió la ilustración algo nostálgica, también algo frívola, de los primeros años del siglo XIX, centrando su atención en la elegancia de los salones, los juegos literarios y la refinada marginalidad de los prostíbulos a los que Lord Byron era adepto y principal animador.

Las fiestas y las reuniones sociales sirvieron para una planificación coreográfica de buscada espectacularidad, siempre simétrica y funcional para las evoluciones de los personajes centrales de la acción, los mejor caracterizados en sus rasgos más salientes. El interés dramático de «Lady Caroline» radica fundamentalmente en los opuestos sentimientos de Caroline, Lord Lamb y Lord Byron, entregados a juegos amorosos desde el deslumbramiento mutuo -una suerte de amor a primera vista-de la dama y el poeta, algo que el pobre William no puede comprender en su desesperación.

Los «pas de deux» fueron construidos con pericia e imaginación por García que tuvo como soporte sonoro la magnificente música de Berlioz a través de fragmentos de su « Sinfonía Fantástica», «Haroldo en Italia», «Romeo y Julieta» y «La Condenación de Fausto», todos muy bien interpretados por la Filarmónica, dirigida con precisión por Mario Perusso. Buena escenografía, adecuado vestuario y excelentes luces enmarcan el desempeño brillante del cuerpo de baile.

Karina Olmedo
y Alejandro Parente como los esposos y Dalmiro Artesiano como un arrogante Byron cumplen destacadas actuaciones en lo técnico y expresivo para recrear a sus criaturas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar