13 de enero 2001 - 00:00
Derriba convenciones una comedia en un geriátrico
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Roberto Villanueva.
«Presente vuol dire regalo» transcurre en un geriátrico habitado por personajes muy curiosos, entre ellos un peluquero boliviano. El elenco está integrado por: Ana María Castel, Miriam Odorico, Vanesa Strauch, Iris Pedrazzoli, Christian Diaz Díaz y Hugo Men. La escenografía y vestuario son de Julio Suárez y la iluminación de Jorge Pastorino.
Periodista: ¿Usted cree que el público tiene ganas de pensar en temas como la vejez, la enfermedad y la muerte, sobre todo a esta altura del año?
Roberto Villanueva: Es que esta obra no habla de la enfermedad y de la muerte. Al contrario, lo que me gustó de ella es que apuesta a la solidaridad humana. Para empezar es una comedia y en segundo lugar habla de gente que tiene sus problemas. Gente que parece odiosa y otra no, pero que en definitiva se quiere mucho entre sí. Yo tenía ganas de hacer algo así después de las obras terribles que he puesto últimamente.
P.: ¿Qué fue lo que más le atrajo de la obra?
R.V.: Una de las cosas que más me atrajo de esta comedia es su intención positiva y su propuesta poética y tranquila. Yo resumiría el sentido de la obra con una frase de la autora que antecede al texto, que ahora no recuerdo muy bien, pero subraya lo importante que es aprender a ayudar al otro en contra de sí mismo.
P.: El geriátrico es un lugar que despierta temor.
R.V.: Ya sé que el geriátrico y la muerte generan un mecanismo de defensa en el espectador, pero esta obra ataca esa convención. El mismo título lo indica: el presente es un regalo. Cuando hablo de muerte me refiero a algo más general, me estoy preguntando para qué estoy en este mundo. La obra tiene humor y un clima cercano a lo onírico. En cuanto a su mecánica, de acuerdo con mi visión, creo que se acerca más a una novela de personajes que a un texto dramático.
P.: Una vez más optó por un autor novel y desconocido.
R.V.: Yo entiendo así el oficio, como un intercambio constante y como la posibilidad de transmitirles a otros mi experiencia. Es algo que hice siempre, desde la época del Di Tella. Yo hice una obra de Griselda Gambaro cuando ella era una perfecta desconocida.




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