«Hamlet Ruso». Eifman Ballet de San Petersburgo. Bailarín invitado: J. Bocca. (Luna Park, hasta el 11 de mayo.)
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El «Hamlet Ruso», de Boris Eifman es un espectáculo deslumbrante. Asombra el trabajo meticuloso de preparación técnica de cada uno de los principales bailarines, solistas e integrantes del cuerpo de baile. También la economía de recursos escénicos que, aún así, redundan en un marco de espectacularidad. Y, sobre todo, impacta la creatividad de Eifman al revisar el texto de Shakespeare y mezlarlo con la historia de la Corte Imperial Rusa de mediados del siglo XVIII, dándole identidad propia a la acción dramática, dentro de una coreografía que está entre lo mejor que se ha visto en Buenos Aires en mucho tiempo.
Boris Eifman, como coreógrafo, restaura la gran tradición del ballet ruso utilizando cuanto recurso le brindan la danza contemporánea y el teatro para dar forma a un estilo poderosamente personal. Si hubiera que compararlo con otro pilar de la danza de nuestro tiempo, ése sería John Cranko, con el que tiene puntos en común. Además, Eifman posee un gran sentido de lo que debe ser un espectáculo de ballet de alcance masivo.
La estructura en prólogo y dos actos dispone los antecedentes de los personajes y el momento histórico -el protagonista es el Zar Pablo I-de manera fluida y bella, consiguiendo además de un «ballet d action» de aliento novelístico, crear imágenes de singular poética. La utilización de fragmentos de obras sinfónicas y pianísticas de Beethoven y de Mahler es otro acierto.
La homogeneidad del cuerpo de baile es absoluta. Con un rigor técnico excepcional, los componentes del Eifman Ballet de San Petersburgo cumplen con la carga dramática de sus personajes y además exhiben una calidad acrobática rara en el mundo del ballet. En el primer reparto, María Abashova, Alexei Turko, Albert Galitchanine, Anastasia Sitnikova y Alexander Radchinsky se revelaron como artistas excepcionales. Y en el segundo, Julio Bocca se integró magistralmente a los requerimientos de Eifman y renovó sus laureles como uno de los artistas más completos de la danza de la actualidad en el mundo, mientras Lena Kuzmina y Natalia Povorozniuk bailaron otros roles con igual calidad. La belleza del vestuario redondea un espectáculo de altísimo nivel.
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