7 de agosto 2008 - 00:00

Documental para entendidos en mapuches

«La Nación Mapuce» (así sin hache) es un estilo de documental llamado directo, seguramentepara la transmisión de asuntos que todos saben, pero que en el caso arriesgadejar afuera a más de un espectador.
«La Nación Mapuce» (así sin hache) es un estilo de documental llamado directo, seguramente para la transmisión de asuntos que todos saben, pero que en el caso arriesga dejar afuera a más de un espectador.
«La nación mapuce» (Italia-Suiza, 2007, habl. en español y mapuche). Dir.: F. Quattrini. Guión: F. Quattrini, L. Fremder. Documental.

Los incas les decían araucanos, que en quechua significa salvajes. Ellos se definían mapuches, que en su lengua significa gente de la tierra. Sucesivamente corridos por españoles y chilenos, cruzaron la cordillera y aplastaron o absorbieron a los vuriloches, pehuenches, puelches, tsoneks (a los que llamaron tehuelches) y ranqueles. Suplantaron a los pampas originales (pampa, otra palabra quechua). Cansado de los malones que llegabana 70 kilómetros de Buenos Aires, en 1879 el país naciente celebró la Conquista del Desierto encabezada por el general Julio Argentino Roca, y luego lo eligió dos veces presidente.

Hoy, los descendientes de aquellos guerreros han sido mayormente apartados a los lugares más estériles de la precordillera, que igual aman y cuidan, como algunos de ellos aman también las Salinas Grandes, último bastión antes de la gran derrota, y del falso acuerdo en que cayeron los caciques. Lo interesante, es que las nuevas generaciones parecen retomar el espíritu indómito de sus ancestros, y se están afirmando en sus orgullos, y sus reclamos territoriales, exigiendo entre otros el cumplimiento del artículo 75 inc. 17 de la Constitución Nacional, reforma 1994, y el artículo 53 de la Constitución Neuquina. Denuncian concesiones interesadas en Pulmari, contaminación en Chapelco, « olvidos» del gobierno provincial a la hora de vender tierras de «veraneada», abusos de una empresa americana llamada (vaya ironía) Apache Corp., etc. Desconfían, cultivan el resentimiento como una virtud («El resentimiento es sano y necesario», dice uno de sus líderes en este film), y cultivan también la recuperación de su lengua y sus costumbres.

Un simple pero valioso ejemplo, en 2004, mediante presentación judicial, empezaron a inscribir a sus hijos con su propia grafía, y en 2006 crearon el Meli Folil Kupan, un registro cívicoreligioso propio, independiente del Registro Civil Nacional, aunque en coordinación con éste.

Vemos en «La nación mapuce» (así, sin hache) la ceremonia de inscripción de un niño bajo ese sistema. En este caso, la película explica de qué se trata. Infelizmente, de las demás ceremonias, reuniones, y situaciones que vemos no nos explica nada. Es un estilo de documental, llamado directo, seguramenteapto para la transmisión de asuntos que todos saben, pero que en este caso arriesga dejar afuera a más de un espectador. Se aprecian, de todos modos, los paisajes agrestes e inmensos, la emoción de algunas mujeres nativas al hablar, el lenguaje universitario que cultivan algunos líderes, la incomodidad de un teniente coronel a cargo de terrenos fiscales, que intenta dialogar con un grupo de activistas indígenas hábiles para los silencios y el esquive, y para romper candados de tranqueras en zonas de Aluminé (hoy día, el ejército es un blanco blando también para los indios).

Algunas funciones del Malba van seguidas de debate. Mañana, con el werken Roberto Ñancucheo y la doctora Silvina Ramírez, especialista en Derecho Constitucional, el jueves próximo con Florentino Nawel y la doctora en ciencias antropológicas Diana Lenton, entre otros.

P.S.

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