Hay bandas que construyen convocatorias; Él Mató a un Policía Motorizado construyó un culto. Tras varios meses de ausencia en la Ciudad de Buenos Aires —luego de una extensa gira internacional que los llevó a recorrer escenarios y festivales en Latinoamérica, Europa, Estados Unidos, Japón y Australia—, el grupo platense volvió a pisar el suelo porteño. La última vez en este mismo escenario había sido en septiembre de 2024; dos años después, la expectativa acumulada se tradujo en un Movistar Arena con localidades agotadas y más de 14.000 personas dispuestas a ser parte de un ritual colectivo.
Él Mató a un Policía Motorizado en el Movistar Arena: un show con tintes de ritual generacional
Ante más de 14.000 fanáticos y con localidades agotadas, la banda platense regresó a la Ciudad de Buenos Aires con un show que repasó su historia musical.
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Santiago Motorizado y compañía colmaron la arena de Villa Crespo.
El concierto no fue únicamente un reencuentro, sino la confirmación del extraordinario momento artístico que atraviesa la formación. Con la inconfundible y carismática voz de Santiago Motorizado al frente, el show desplegó una potencia sonora implacable apoyada en una arquitectura visual de vanguardia: una gran pantalla vertical de piso a techo articuló la propuesta estética de la noche. Sobre ella, geometrías, colores vibrantes y transparencias dieron forma a una obra visual de alta precisión, integrando orgánicamente a los músicos dentro de la imagen.
Cómo fue el show de Él Mató a un Policía Motorizado
El viaje inició rescatando las raíces más profundas de su discografía. Las guitarras distorsionadas de "Navidad en Los Santos" y "El héroe de la Navidad" encendieron la nostalgia inicial, para luego dar paso a la sofisticación melódica de su etapa más reciente con "Un segundo plan", "La noche eterna" y "Diamante roto". Sin pausas innecesarias, la tensión dramática del show se sostuvo en un contrapunto perfecto entre la melancolía y el descontrol.
A medida que las imágenes en la pantalla mutaban, el repertorio avanzó conectando distintas épocas y emociones. Canciones como "Medalla de oro" y el clásico generacional "Chica rutera" convivieron de forma natural con hymnos de síntesis pop e indie rock como "Más o menos bien", "Mujeres bellas y fuertes", "Nuevos discos" y "Tantas cosas buenas". La respuesta del público fue un eco constante, una masa unánime que celebró tanto la crudeza de "Amigo piedra" como la épica introspectiva de "El tesoro" (con homenaje a Lionel Messi incluido) y "Destrucción".
En el tramo central, la banda apretó el acelerador atravesando más de dos décadas de recorrido. Sonaron "Yoni B", la sutileza acústica de "Excálibur" y la densidad emotiva de "El mundo extraño". La coincidencia del calendario no pasó desapercibida cuando las luces se tiñeron para ejecutar "Sábado", seguida por la atmósfera envolvente de "El fuego que hemos construido", "El magnetismo" y la catarsis colectiva de "Ahora imagino cosas".
Para el tramo final, la intensidad del recinto alcanzó su punto de ebullición. El estallido de "Fuego" y la coreada "Chica de oro" transformaron la pista en un agite masivo, preparando el terreno para la declaración de principios que representa "Mi próximo movimiento". Como broche de oro y guiño festivo tras el cierre, sonó "Me das cada día más" de Valeria Lynch, la banda saludando desde el escenario y el público cantando antes de emprender la retirada, así concluyó la noche de Él Mató en Buenos Aires.
Próximas fechas de Él Mató a un Policía Motorizado
Luego de este esperado regreso, Él Mató continuará su agenda de presentaciones con shows en El Cruce Fest - Montevideo (26 de septiembre), Arequipa (1 de octubre), Lima (2 de octubre), Porto Alegre (10 de octubre), São Paulo (11 de octubre), Tucumán (16 de octubre), Jujuy (17 de octubre) y su participación en el Festival Bandera de Rosario (24 de octubre).



