"El mercado negro del arte es un cuento de Agatha Christie"

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El robo de obras de arte suele trascender en los medios por las millonarias cifras que representan, las extremas medidas de seguridad que se burlan para concretar el atraco, y el recorrido que se cree pueden llegar a tener los cuadros en el ámbito de comercialización no legal, el famosamente denominado "mercado negro". Pero, para el coleccionista y galerista Ignacio Gutiérrez Zaldívar -dueño de la galería Zurbarán, entre otros emprendimientos- hay un inconsciente colectivo creado alrededor del tema, "un cuento de Agatha Christie".

"El mercado negro es más un cuento de Agatha Christie que una realidad. En general cuando se roban son para pedir un rescate", aseguró en diálogo con ámbito.com.

El jueves se conoció el robo, o como le gusta definirlo a Gutiérrez Zaldívar, "secuestro"- de cinco obras de arte del Museo de Arte Moderno de París, entre las que se encuentran piezas de Picasso, Matisse, Braqué, Lager y Modigliani. Al parecer el o los ladrones ingresaron al edificio rompiendo una ventana y un candado.

Para el galerista este tipo de atracos tienen como fin cobrar un rescate de las compañías aseguradoras, ya que en su mayoría las obras robadas son imposibles de vender en el mercado negro por su alto nivel de exposición y riesgo para los compradores.

A lo que se refiere es a la lógica que suelen tener estos robos. Una vez hechos con el botín -generalmente gracias a la ayuda de un entregador-, los ladrones suelen pedir un rescate que las aseguradoras acceden a pagar. "Curiosamente las obras robadas siempre aparecen en un bar de Cerdeña o en el ropero de una estación de tren", ironizó. Es que este tipo de negociaciones jamás trasciende.

En un principio, fuentes cercanas a las investigación indicaron que los cuadros sustraídos del museo parisino tenían un valor total de 500 millones de euros. Más tarde, desde la dirección del museo desmintieron la cifra y hablaron de un valor estimado entre 90 y 100 millones de euros.

El especialista coincide con la última cifra y asegura que lo trascendido inicialmente era "un disparate" .Justificó que sólo el Picasso "es una naturaleza muerta chica que no vale ni 20 millones". Además, descartó que se trate de un robo planificado y sostuvo que se trató de un hecho "al azar" dado que las obras que se llevaron no guardan relación entre sí y no son de las de mayor valor del museo.

El coleccionista sostuvo que la única manera de evitar robos es la presencia de personas en el lugar. "La única seguridad es que haya gente. Los robos siempre suceden en lugares donde no hay gente. Si hay gente alguien te ve", afirmó.

Para Gutiérrez Zaldivar el verdadero peligro es cuando los dueños o compañías de seguros no acceden a pagar un rescate y se pone en riesgo la obra en sí. "Cuando los ladrones se ven acorralados las queman, de esa manera eliminan las pruebas del delito".

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