«¿Ya se hizo usted su fotografía?» De M. Rosenzvaig. Dir.: M. Rosenzvaig. Mús.: G. Paterlini. Int.: S. Braylan, M. Tchira, C. Carbone, A. Spagnaro, C. Carbone y elenco. (Teatro El Ombligo de la Luna.)
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Desde una fotografía amarillenta un hombre viejo se contempla a sí mismo cuando era un niño. E interroga al niño. Quiere saber si aún algo de él permanece en algún lugar, como un legado indestructible que no abarca su vida sino tal vez las de todos los hombres y mujeres. Y en esta incógnita subyace otra que nunca será develada. ¿Cuál es el sentido de nuestra vida? ¿Habremos cumplido con aquello para lo cual fuimos creados? ¿Hemos sido fieles al mandato? ¿Y cuál es ese mandato que para cada uno de nosotros es único? Marcos Rosenzvaig elige el sendero de la pareja y de la familia para internarse en el universo de los fracasos, de una búsqueda de absoluto que se nos niega. Parte desde Adán y Eva, y a través de las vidas de varios seres en distintas épocas deja en el testimonio de unas viejas fotografías el retrato de una existencia que tal vez sólo refleja una parte de la realidad: la que nuestros imperfectos sentidos pueden captar.
Hay en el espectáculo abundantes guiños religiosos y la belleza de las imágenes prevalece sobre todo lo demás, como también la musicalización acertadísima de Gabriela Paterlini, punzante y dolorosa.
Todo es como un magma en el que es difícil seguir la psicología de los personajes, aunque la imagen del anciano prevalece, así como su vinculación con el niño, como los dos extremos de una verdad interrumpida por acontecimientos casuales, que no logra arraigarse. Tal vez porque la vida los impulsa a permanentes adaptaciones que los apartan del camino verdadero y los vuelven extraños a sí mismos.
•Influencias
El espectáculo de Rosenzvaig es interesante y atractivo. Las influencias de sus maestros son evidentes. Haber tratado de hacer convivir las ideas de Kierkegaard con las de Borges, René Char y Miguel Hernández, es empresa difícil y de ello deriva la falta de claridad de la exposición dramática, que también incorpora algunas situaciones que remiten a Tennessee Williams.
Es interesante la maquinaria que permite cambios inesperados. Pero el fuerte son las imágenes: bellas y sugerentes, que logran conmover por su potencia expresiva. Martín Tchira, Eugenia Carraro y Sergio Braylan se destacan sobre el resto del elenco, algunos de cuyos integrantes denuncian cierta inmadurez.
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