15 de septiembre 2006 - 00:00

Espías en el elegante mundo de Eric Rohmer

Espías en el elegante mundo de Eric Rohmer
«Triple agente» («Triple agent», 2004; Francia, Grecia, Italia, Rusia, España; habl. en francés y ruso). Dir.: E. Rohmer. Int.: S. Renko, K. Didaskalu, C. Claire y otros. SBP.

Con más de ochenta años, y luego de una obra compuesta por ciclos de films afines, como los «Cuentos morales» o las «Comedias y proverbios», Eric Rohmer inició en 2001 uno nuevo, de perfil histórico. Primero fue «La dama y el duque», ambientada en tiempos de la Revolución Francesa, y ahora este «Triple agente» en el período de entreguerras, más precisamente durante el triunfo en 1937 de la alianza izquierdista Frente Popular en Francia, liderada por Leon Blum. Sus protagonistas son Fiodor (Serge Renko) y Arsinoé (Katerina Didaskalu), un general ruso «blanco» exiliado en París y opositor a Stalin, y su esposa, una pintora griega que no tarda en sospechar, junto con el espectador, acerca de las auténticas lealtades políticas de su marido. Miembro de la anticomunista Sociedad de Ex Combatientes, sus nebulosas actividades de espionaje inducen a creer que su presunta condición de «topo» podría ser, como indica el título, triple: no sólo estaríaal servicio de los bandos opuestos en la Unión Soviética, sino también de los nazis.

Si bien el seguidor de la obra de Rohmer no se llevará ningún chasco, el resto no debe confundirse: esta película no es ni remotamente John Le Carré o Graham Greene. El dialogado y pacífico mundo de Rohmer, tan parecido a los cuadros de Watteau aun cuando filme adolescentes con walkman o, como en este caso, tenebrosos conspiradores, nunca se extingue.

Bellamente anacrónica, elegante, la película tiene inclusive algunas escenas antológicas, como la del té que comparten ambos protagonistas con un joven primo del general, también exiliado en París donde sobrevive como conductor de un taxi, y en la que discuten, casi a la manera de Sócrates con sus discípulos, conceptos vinculados al espionaje, al mentir y decir la verdad, o al engañar siendo sincero.

Marcelo Zapata

Dejá tu comentario

Te puede interesar