Estupendo elenco anima musical "El mago de Oz"

Espectáculos

«El mago de Oz» de L.Frank Baum. Versión: M. Monteiro. Dir.: V. Ambrosio. Int.: F. Gianola y elenco. Mús.: M. Bianchedi. Coreog.: D. Bros. Esc.: F. Lozano. Vest.: W. Jara. Luces: S. Fernández. (Broadway.)

Durante décadas el público veneró el film de Víctor Fleming, una fantasía kitch de colores saturados con la gran Judy Garland en el papel de niña granjera deseosa de salir al mundo. Fue allí donde inmortalizó el conocido tema «Over the rainbow», ganador de un Oscar. Con el tiempo, la película superó en fama a la novela original (publicada en 1900), pero una y otra inspiraron un gran número de adaptaciones teatrales y cinematográficas en todo el mundo.

La versión de «El mago de Oz» que acaba de estrenarse en el Teatro Broadway es la misma que protagonizara Soledad Silveyra, entre 1989 y 1991, con libreto de Marisé Monteiro y música de Martín Bianchedi. El texto dramático no presenta grandes sorpresas ni transgresiones; pero sí es digno de destacarse el renovado perfil de sus personajes, un poco más pícaros e irreverentes que antes.

Ivanna Rossi (Dorothy), Diego Bros (el espantapájaros sin cerebro), Dan Breitman (el hombre de lata sin corazón) y Diego Mariani (el león cobarde) deslumbran con su carisma y talento, al igual que Virginia Kaufmann y Natalia Cuciuffo, las dos brujas rivales.

La intervención de Fabián Gianola, ya promediando la obra, tiene un gran impacto sobre la platea. Primero se lo ve asomar en un video como un hechicero poderoso con algo de «Guasón» y Willy Wonka. Más tarde, en vivo, protagonizará una de las escenas más divertidas de la obra: el momento en que el mago de Oz queda en calzoncillos y es acusado de estafador.

Una vez más, la directora Valeria Ambrosio («Mina che cosa sei», «Ella», «Rent») convocó a un grupo de artistas acostumbrados a dar lo mejor de sí. Aquí todos cantan, bailan y actúan con absoluta pasión y entrega, tal como lo harían en cualquier musical para adultos. Sin embargo, algunos desperfectos de sonido y el inadecuado diseño de luces (muy pobre para este rubro) contradicen dicho criterio.

El nivel de las coreografías es muy bueno y el vestuario, con su llamativo cruce de estilos, está resuelto con mucho humor. Sólo resta destacar los excelentes trucos de animación 3D y arte digital con los que interactúa el elenco.

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