Alejandro Maci y sus dos mujeres: María Luisa Bemberg y Santa Evita

Espectáculos

Discípulo y continuador de la obra de la directora de "Camila", presentará su homenaje el jueves próximo en Rotterdam.

Director del film “Los que aman, odian”, guionista de “Tumberos”, coguionista con Esther Feldman de “Lalola”, “En terapia” y otros éxitos, incluyendo la versión local y la mexicana de “Los exitosos Pells”, ahora Alejandro Maci está codirigiendo “Santa Evita” con Rodrigo García, prepara dos nuevos trabajos, y este jueves presenta online en el Festival de Rotterdam un documental sobre su recordada amiga María Luisa Bemberg. Dialogamos con él:

Periodista: ¿Cómo es ese documental?

Alejandro Maci: Creo que su camino, único y peculiar, merece ser contado. Y aquí lo cuenta ella misma, ya que, por un hecho fortuito, me reencontré con la grabación de unas entrevistas que yo le había hecho, donde pueden oírse sus últimas reflexiones y confesiones. Así que mi intento fue dar cuerpo a una narración cuya voz central fuera la de la propia María Luisa. Que ella misma nos condujera por su derrotero, sus contradicciones, obstáculos, descubrimientos, y su iluminación. Si bien incluí testimonios que considero esenciales, el eje del documental está centrado en el intento de ser sensibles a los ecos de su propia voz, de ahí el título, “María Luisa Bemberg: el eco de mi voz”.

P.: ¿Podemos saber más detalles?

A.M.: En este viaje me acompañaron, en primer lugar, su familia y los productores Juan Pablo Galli, Juan Vera y Juan Lovece, de Patagonik, la empresa con la que hice mi último largo. También Julián Setton, sin cuya colaboración hubiera sido imposible seguir trabajando incluso en medio de la pandemia. Lamentablemente, mi querido José Luis Díaz se nos fue. El y su inteligente visión del sonido en este relato son parte esencial de la película.

P.: Mencionó algunos testimonios esenciales.

A.M.: Lita Stantic, su socia indispensable, el director de fotografía Felix Monti, el guionista Jorge Goldenberg, Susú Pecoraro e Imanol Arias. Pero no pude contar con Julie Christie, que hoy vive retirada y ya no concede entrevistas. Una pena, porque fueron muy buenas amigas.

P.: También usted fue amigo suyo.

A.M.: Durante varios años pude frecuentarla asiduamente, como colaborador y amigo. La admiré y quise mucho, por su talento y por su compromiso en cuestiones que consideraba esenciales para la sociedad en que le tocó vivir. Insistía en la necesidad de un giro copernicano en la cultura, en la educación de las mujeres, y de los hombres con respecto a las mujeres, cosa que muchas veces le valió críticas y burlas. Hoy no dejo de pensar cuánto le habría interesado participar en los actuales debates sobre esos temas.

P.: El documental se presenta mundialmente este jueves en el Festival de Rotterdam.

A.M.: Tuve el privilegio de ser invitado, y que la premiere fuera allí, donde además, también como tributo a ella, van a proyectar “Camila”, restaurada y remasterizada. Después se verá en otros festivales. Su estreno en la Argentina se demoró por la pandemia, y será el año próximo, como parte de la conmemoración por el centenario del nacimiento de María Luisa.

P.: También el año próximo veremos “Santa Evita”

A.M.: Sí, por Star Plus. El proyecto de adaptar a miniserie la novela de Tomás Eloy Martínez fue construyéndose a lo largo de varios años, y se concretó con la fusión de Fox y Disney, a lo que se sumó Non Stop. Actúan Natalia Oreiro, Darío Grandinetti, Ernesto Alterio, Francesc Orella y Diego Velázquez. La producción ejecutiva es de Salma Hayek, Rodrigo García, que dirige conmigo, y otros, Félix Monti es el director de fotografía, Beatriz di Benedetto la vestuarista, cuyo aporte dará que hablar, por el vuelo de sus diseños en el enorme desafío de vestir a personajes emblemáticos de nuestra historia.

P.: Qué curioso, Di Benedetto ya vistió a Eva Duarte hace más de 30 años, en “Evita. Quien quiera oír que oiga”, de Eduardo Mignogna. Claro que entonces diseñó ropas sencillas, porque ahí hablaban de sus comienzos. ¿Qué habría dicho María Luisa Bemberg, de haberlo visto dirigiendo “Santa Evita”?

A.M.: Lamentablemente, el libro salió a la luz el mismo año en que ella murió, 1995. No llegó a leerlo. Pero, habiéndola conocido, estoy seguro de que se habría fascinado con un relato tan magnético, lúcido, y a la vez tan representativo de las obsesiones de nuestra sociedad.

P.: Pasemos ahora a otra clase de fascinación: Vladimiro Ilich Lenin Montesinos, que usted retrata en la película peruana “Caiga quien caiga”.

A.M.: De ese oscuro personaje yo solo conocía lo que decían los diarios argentinos. Por eso, cuando me pidieron hacer el guión de una película peruana sobre él, dije que no me sentía con autoridad suficiente. Pero el director Eduardo Guillot insistió en que yo lo hiciera, porque consideraba positivo que mi mirada, al ser la de un extranjero, no estuviera teñida por aspectos que un peruano inevitablemente está obligado a considerar. Así que empezó a enviarme mucha información, y lo primero que me sucedió al empaparme de todo ese material fue que quedé hechizado por las características de este Rasputín de Fujimori, que vivió como un rey en medio de la miseria, esto sin contar la organización paramilitar que montó y el bunker donde se encerraba con una mujer con la que tenía una relación paralela a la de la madre de sus hijas. Por fin nos reunimos con el doctor José Ugaz, que en su cargo de procurador público desenmascaró la farsa de Montesinos y logró su detención.

P.: Y la fuga del entonces presidente Fujimori. Muy buena, la actuación de Miguel Iza en “Caiga quien caiga”.

A.M.: La película tuvo un feroz éxito en su estreno peruano, hace dos años. Lamentablemente acá nunca se estrenó.

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