«Joseph and his brethren», oratorio de G.F. Häendel. Con S.Sadoly, S. Guatelli, A.P. Losasso, M. Pereyra, F. Fagioli, C.M. Ullán, F. Bastitta y R. Cohen. Relator: J. Dulitzky. Coro y Orq. de la Sociedad Häendel de Bs.As., dir.: S. Siminovich. (16/11, Iglesia Santa Cruz.)
P or primera vez se escuchó en nuestro país este importante Oratorio en tres actos de Häendel, lo que convocó a un buen número de oyentes atraídos por conocer la obra del importante compositor del Barroco y algunos valores agregados.
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Uno de ellos es el prestigio y la incuestionable seriedad con que el director Sergio Siminovich presenta sus trabajos, demostrado una vez más frente a un Coro afiatado y minuciosamente preparado, lo mismo con la Orquesta, salvo algunos violines con ocasionales desafinaciones.
El otro fue la participación, como José, de Franco Fagioli, el contratenor tucumano de 22 años que en poco tiempo se colocó en el plano internacional. Es que hace pocas semanas ganó el Primer Premio en el Concurso Internacional de Canto «Neve Stimmen 2003» en Alemania, lo que le dio notoriedad universal. De hecho, al día siguiente de cantar en este Oratorio partió a París para grabar su primer C.D. e iniciar una gira europea. Ya lo habíamos escuchado haciendo el Cherubino en «Las bodas de Fígaro» de Mozart donde asombró por su musicalidad. Como José pudo exhibir su rico material vocal, conmovedores matices y potencia no exenta de expresividad.
También se disfrutó la bella voz de la soprano Silvina Sadoy, al tenor Carlos Manuel Ullán -a quien se encuentra con frecuencia en elencos operísticos-cómodamente adaptado al barroco religioso, y al coreutarelator Jorge Dulitzky, debidamente coloquial.
Excelente el elenco de solistas y el Coro. El clavecinista César Bustamante y los trompetistas Carlos Sacanell y Gustavo Gangiulo, así como la precisión de acentos en la timbalista Carolina Cohen. La atronadora ovación obligó a repetir el coral «Aleluya», casi tan impresionante como el de «El Mesías». En resumen, otro acierto de la Sociedad Häendel que nos gustaría disfrutar con más frecuencia.
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