9 de julio 2002 - 00:00

Félix Luna: "Nunca al cine le interesó el 9 de Julio"

Félix Luna
Félix Luna
La cabeza de un montonero, y otros recuerdos, surgen en una charla con el siempre cordial historiador y ocasional guionista Félix Luna. El diálogo parte de una observación propia de la fecha.

Periodista: El cine argentino tomó varios temas históricos, pero nunca una película sobre el 9 de julio ¿Falta interés?


Félix Luna:
Es cierto, recuerdo «El grito sagrado», «La guerra gaucha» y otras, pero ninguna sobre el 9 de julio, que bien podría ser una materia crítica bastante interesante. El peligro es que también sería una película de figuras históricas, por lo que saldrían inevitablemente acartonadas. Salen mejor las figuras secundarias de la historia, como en la ópera «Aurora», llena de anacronismos y con una letra espantosa, pero cuya música y emoción han quedado.

P.: Precisamente, en sus incursiones en cine y novela, usted tomó personajes secundarios, inventados.


F.L.:
Es el método que inauguró Benito Pérez Galdós en sus famosos «Episodios nacionales», tomando hechos reales como fuente de inspiración. Por ejemplo, en «Argentino hasta la muerte», de Fernando Ayala, nos centramos en tres amigos que se incorporan a la Guerra del Paraguay, no por estar de acuerdo con ella sino porque son amigos. Se divierten, viven penurias, viven la historia como telón de fondo. Una obra muy bien ambientada, con un solo handicap: justo antes del rodaje, el protagonista fue a casarse con la hija del presidente. Eso motivó unas cuantas ironías del público.

P.: También tuvo usted dificultades por una palabra...


F.L.:
Exacto. Héctor Olivera quiso hacer «Los montoneros», sobre las guerras civiles de nuestros comienzos, una obra que requería mucha colaboración del Ejército... ¿Y qué pasó? ¡Que justo aparecieron los Montoneros! Y el Ejército no quiso saber nada. Tampoco podía prestarnos tantos medios. No se puede representar un entrevero con cuatro extras haciendo jueguitos de esgrima.

P.: En 1963, Catrano Catrani hizo un texto suyo, «El último montonero»...


F.L.:
Fundiendo unos cuentos míos, como «La fusilación», sobre los últimos fieles del Chacho Peñaloza. También ahí, la falta de medios hizo que la producción quedase deslucida. Recuerdo que hasta le costó conseguir jinetes. Presencié parte del rodaje, en Olta, el mismo lugar donde degollaron al Chacho, y me traje de recuerdo la cabeza de papel maché que aparece en la película, y que luego fue motivo de una broma. No sé si debo contarla.

P.: Cuente, cuente.

F.L.: Yo era entonces funcionario de la Embajada Argentina en Uruguay. Para el Día de Inocentes aproveché un cuarto, armé un cuerpo, lo tapé, de modo que solo asomaba la cabeza, y llamé al personal. «Miren, ¿qué hacemos?, ayer un linyera me pidió pasar la noche, y ahora está muerto.» Unos decían «pobre, vaya a saber quién era», o «Hay que avisar a la policía», y uno, «no avisemos nada, lo me temos en un auto y lo tiramos por ahí». No recuerdo el nombre, era un alcahuete.

P.: En ambos films, usted habla de gente común, que termina víctima de las circunstancias, a veces por falta de diálogo.


F.L.:
Le diría que sí. Porque además, los conductores tienen un papel primordial, no vamos a desvalorizarlos, pero el proceso histórico siempre está a cargo de la gente común. La verdadera protagonista de la historia es la gente común.

P.: Allá por 1952, ¿usted fue ayudante de guión en la película de Miguel Tato «Facundo, el tigre de los llanos»?


F.L.:
No ayudante, pero ayudé con algunos consejos a mi amigo Antonio Pagés Larraya. También una película pobre, pero con un gran actor, Francisco Martínez Allende.

P.: También aparece en algunos films, hablando a cámara.


F.L.:
De cuando en cuando me vienen a consultar, y no tengo por qué negarme, aunque cuando aparecí en «La fiesta de todos», me dijeron que parecía una cosa procesista, oficialista. ¡Nada que ver! Aquel Mundial fue una verdadera fiesta, y de eso hablamos. Esa es toda mi experiencia en cine, además de la revista, que hace poco cumplió 35 años, televisión, y radio, siempre tratando de difundir la historia al gran público. Pero no sé por qué no hay nada sobre el 9 de julio. Tampoco, sobre Ameghino, el perito Moreno, ni tantos otros héroes civiles que hicieron la patria.

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