13 de mayo 2008 - 00:00

Franzetti: clase de jazz para pocos

El pianista Carlos Franzetti brindó un jazz de altísimo nivel, junto a Arturo Puertas (contrabajo) y Fernando Martínez (batería), desafortunadamente ante poco público.
El pianista Carlos Franzetti brindó un jazz de altísimo nivel, junto a Arturo Puertas (contrabajo) y Fernando Martínez (batería), desafortunadamente ante poco público.
Carlos Franzetti (piano). Con A. Puertas (contrabajo) y F. Martínez (batería). (Jazz Voyeur, 9 y 10 de mayo).

Con mucha menos gloria de la que hubiera merecido, Carlos Franzetti hizo un nuevo paso por Buenos Aires. Radicado en EE.UU. desde 1974, y reconocido allí como un importante compositor de música para escena y para cine y como exponente destacado en el terreno de la música clásica, su nombre sigue asociándose de todos modos al jazz. Porque en ese campo fueron sus comienzos en nuestro país y porque a lo largo de una fecunda vida artística se ha mantenido siempre muy cerca de ese género, al punto de que ha compartido recitales y discos con figuras como Jon Faddis, Paquito D'Rivera, Art Blakey, Terence Blanchard, Eddie Gomez, Joe Farrel, David Sánchez, Miguel Zenón, Ray Barreto o Rubén Blades.

Lamentablemente, este músico multipremiado (su último Grammy Latino fue en 2001) convocó a un público que fue demasiado escaso para los merecimientos de Franzetti. De todas maneras, el concierto tuvo momentos brillantes, y el trío argentino armado para la ocasión (muy bien Arturo Puertas en contrabajo y el siempre muy dúctil Fernando Martínez en batería) expuso un jazz de altísimo nivel.

Amante y heredero del pianismo de Bill Evans, Franzetti se movió en esos terrenos. Recorrió «standards» y músicas de películas, escritas por John Williams, Clare Fisher, Doug Cameron, Gary McFarland, Cole Porter o Keith Jarret y un extraño samba del mexicano Eugenio Toussaint. Hubo también baladas y temas más picados, espacios para las improvisaciones de Franzetti y de sus compañeros, y una musicalidad que siempre ha sido marca registrada del pianista.

R.S.

Dejá tu comentario

Te puede interesar