Aunque los sindicalistas de ATE, que controla el personal artístico del teatro Colón, lograron torcerle ayer el brazo al gobierno y sacarle 7 puntos más de aumento (32% contra 25% ofrecidos en su momento, al iniciarse el conflicto), todavía consideran «insuficiente» esa mejora y anunciaron que hoy, a las 19, se reunirán en asamblea para «analizar medidas».
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De esta forma, el paro salvaje que frustró el Festival Martha Argerich la semana pasada, además de provocar la suspensión de una de las funciones de la ópera «El rey Kandaules», todavía está lejos de haber cesado en sus efectos. Ayer, el secretario de Cultura Gustavo López dijo a este diario que «parece que no basta que hayamos llegado a un aumento histórico, consensuado entre las Secretarías de Hacienda, Cultura y uno de los gremios (Sutecba)». El funcionario, quien sostuvo que éste era el techo máximo y que, de continuar el conflicto, suspendería la temporada en el Colón, recordó que el gremialismo suele elegir fechas claves en el año cultural para llevar adelante estas huelgas. «Hay cosas irrepetibles e irreparables. La última actuación de Vittorio Gassman en la Argentina iba a ser en el Colón y se frustró por un paro. Osvaldo Pugliese tampoco pudo hacer allí, y por las mismas razones, uno de sus últimos conciertos. El historial es interminable: la ópera 'Bomarzo' que se iba a dar para escolares que llegaron de todo el país no pudo ser, también por un paro. Y un festival Argerich también es algo irrepetible. Aunque nosotros estemos tratando de reparar la relación con la Fundación Argerich, quedaron muchas heridas abiertas. Fue todo muy frustrante».
Además del 32% de aumento otorgado a artistas (ATE) y técnicos (Sutecba), la secretaría pasó a remuneratorios todos los ingresos no remunetarios (es decir, «blanqueó» los salarios). De acuerdo con la nueva escala, una concertino percibe ahora 4000 pesos contra 3070 de antes, más antigüedad y asignaciones familiares.
El conflicto del Colón se inició con la protesta de Sutecba (además de los técnicos, también nuclea a una parte del personal artístico, como el Coro Estable y un sector del Ballet), gremio que rápidamente aceptó la oferta del gobierno, pero se agravó con la actitud intransigente de ATE (músicos), que fue la que frustró el festival Argerich, que continúa en el Gran Rex, menos apropiado acústicamente. La Orquesta Estable recibió una sanción que se hará efectiva hoy.
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