26 de abril 2005 - 00:00

Grandes ideas en pequeño formato

Proyectos como esta estación de trenes del arquitecto japonés Shuhei Endo inspiraron elconcurso Grandes ideas en pequeño formato que formará parte de la X Bienal de Arquitecturade Buenos Aires.
Proyectos como esta estación de trenes del arquitecto japonés Shuhei Endo inspiraron el concurso Grandes ideas en pequeño formato que formará parte de la X Bienal de Arquitectura de Buenos Aires.
Refugios para la meditación, proyectos pensados en relación con la ciudad, el paisaje y el equipamiento urbano, fueron algunos de los géneros del diseño que comprendió la muestra Grandes ideas pequeñas obras, realizada por el RIBA (Royal Institute of British Architects). Inspirado por esta muestra del RIBA, el CAYC-Centro de Arte y Comunicación ha convocado al concurso Grandes ideas en pequeño formato, como parte de las actividades de la X Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aries BA05, que se inaugurará el 21 de septiembre en el Centro Borges. El jurado estará integrado por Enrique Cordeyro, Juan Carlos Fervenza, Marta García Falcó, Matías Gigli, Emilio Gómez Luengo, Carlos Sallaberry, Clorindo Testa, Jorge Turjanski, un representante de la Sociedad Central de Arquitectos y Enrique Pichon Rivière. El propósito es no sólo distinguir sino también difundir la arquitectura y la producción del diseño argentino que se destaca internacionalmente por su creatividad. El tema podrá comprender cualquier tipo de equipamiento urbano o rural, lugares para habitar en forma permanente u ocasional emplazados en un medio físico determinado o en forma de prototipo repetible.

Durante siglos los diseñadores y los arquitectos han utilizado objetos pequeños para experimentar con el espacio a escala reducida, explorar los detalles constructivos y crear situaciones con las formas y los materiales. La fascinación que siempre despertaron las propuestas «micro» se debe en parte porque la miniaturización los reduce a la escala humana, y además con una estructura concisa que los remite a una sola función, un uso simple o un propósito únicamente estético.

Ejemplo de una temprana experiencia fue a comienzos del siglo XVII el templete de San Pedro en Montorio, Roma, construido por Bramante. A pesar de sus dimensiones logró su propósito, una celebración del espíritu universal. Hoy, en la era de la cultura global, pequeñas obras creativas se enfrentan con edificios monumentales. Afirman su identidad como espacios que promueven la tranquilidad y la contemplación. Refugios conscientes de su intrusión en la topografía urbana, su diseño y realización contribuyen a ensalzar los paisajes que comparten.

El pequeño pabellón sauna diseñado por Sal Tranchita y Chris Kilbridge, está ubicado en un maravilloso paisaje lacustre en las montañas de Berkshire en Massachussets. Con la misma idea, la casa y los baños sauna cerca de Helsinki, de Elena y Alvar Aalto, el gran maestro de la arquitectura finlandesa, señalaron para varias generaciones lo que debía ser el movimiento moderno.

El pabellón estudio realizado por Dawson Brown en Australia, por su ubicación en lo alto rodeado de vegetación simula una «casa en el árbol». Otro ejemplo singular es el mirador vigía que diseñó Richard Horden y su equipo de estudiantes en Munich. Destinado para guardavidas, exploradores o equipos de rescate, la estructura de setenta kilos es portátil y fácilmente desmontable.

Figuras y adornos en lugares naturales destinados a colaborar con elementos románticos en torno a los paisajes de la Naturaleza se pueden descubrir fácilmente. En el parque Hoge Veluewe en Holanda, un estudio proyectó tres casitas para los porteros en las entradas principales del parque. Las formas cerradas convierten la estructura en un objeto de puro diseño, una escultura. Cada una de ellas está realizada con materialesvinculados al lugar. Por ejemplo, la estructura en el ingreso del barrio Rijzenburg, es el más tradicional con su exterior de cedro rojo que coincide con las maderas del entorno.

La cabina buzón realizada por
Dan Hoffman y un equipo de graduados, es sólo uno de los diseños de la Academia Cranbrook de Michigan, una legendaria escuela de arquitectura y diseño que en los años '20 se caracterizó por la influencia del gran creador finlandés Eliel Saarinen (uno de los maestros de César Pelli).

Muchos años más tarde, el gran arquitecto polaco
Daniel Libeskind, autor del Museo Judío de Berlín y ganador del concurso para el Ground Cero en Nueva York, fue profesor de esa institución a los treinta años.

A fines del siglo XIX el gobierno de Dinamarca arrendó sectores de tierra en las afueras de Copenhague como lotes para jardines. Muchos habitantes tuvieron la oportunidad, entonces, de cambiar las condiciones de la ciudad gracias a esos espacios verdes con sus cabañas o refugios, llamados kolonihavehus. En 1996, año en que Copenhague fue la Capital europea de la cultura, un grupo de arquitectos reconocidos internacionalmente fueron invitados a reinterpretar el kolonihavehus, para el primer parque arquitectónico de la ciudad.

El autor de la reciente Biblioteca de París,
Dominique Perrault, encerró un árbol entre cuatro paredes de vidrio. El recinto puede ser transparente u opaco según el efecto deseado, y podría interpretarse como una parcela de naturaleza venerada en un relicario. La idea del refugio como castillo del hombre surgió de la propuesta del suizo Mario Botta, que vino a varias Bienales de Buenos Aires. Realizó una plataforma con la parte superior coronada con formas puntiagudas que aluden a las almenas de antiguas fortalezasy huecos perforados con diminutas mirillas.

También en esa oportunidad, se presentó una muestra con 96 containers en el Parque Central de la ciudad, donde esa cantidad de artistas ubicaban sus obras. Por la Argentina participaron
Gustavo López Armentía y Luis Benedit. Otro género de micro estructuras es el equipamiento urbano con múltiples objetos que intervienen en las calles y la vida cotidiana de los ciudadanos. Españoles, ingleses y franceses han desarrollado brillantes ideas para señalamientos, como Decaux en Puerto Madero y algunos aeropuertos del país, Chile y Uruguay. La estación de trenes en Fukui, Japón fue realizada por el arquitecto Shuhei Endo. En la estructura para áreas de espera y un depósito de bicicletas, logró un diseño muy original combinando tres tipos de curvas con láminas metálicas aptas para soportar nevadas muy fuertes.

Jörg Joppien
proyectó un stand para diarios y revistas en Frankfurt que tiene la forma tradicional de los puestos de frutas y verduras ubicados en las cercanías de Schweizer Platz. Un cubo de vidrio cubierto con rejillas de acero que proporcionan seguridad resistente al vandalismo. Cuando el quiosco está abierto, los paneles desplegados y el techo elevado le otorgan sus rasgos distintivos.

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