30 de marzo 2005 - 00:00

Grinstein hace lucir a noveles bailarines

«Quiero ser tú mismo», de Carlos Casella,cierra con bienvenido humor «VariacionesContemporáneas», espectáculo del juvenilgrupo de danza del IUNA dirigido coneficacia por Roxana Grinstein.
«Quiero ser tú mismo», de Carlos Casella, cierra con bienvenido humor «Variaciones Contemporáneas», espectáculo del juvenil grupo de danza del IUNA dirigido con eficacia por Roxana Grinstein.
«Variaciones Contemporáneas». Compañía de danzas del IUNA. Dir.: R. Grinstein. Obras de G. Lesgart, G. Litvak y C. Casella. (Centro Cultural de la Cooperación, los jueves.)

La visión de «Variaciones Contemporáneas» permite inferir que el núcleo de las preocupaciones de los coreógrafos Gustavo Lesgart, Gerardo Litvak y Carlos Casella gira alrededor de la naturaleza femenina. Comportamientos, actitudes y preferencias del mayoritario grupo de mujeres integrantes de la Compañía de Danza del IUNA así parece indicarlo (de un total de catorce, sólo tres son hombres).

La disciplinada preparación del grupo es responsabilidad de Roxana Grinstein, quien ha encontrado en cada uno de sus componentes características propias, esto a pesar de que si bien casi todos bailan en las tres obras, las exigencias técnicas y expresivas no son de gran riesgo sino de alguna manera adaptadas a las posibilidades teatrales y dancísticas de artistas muy jóvenes en vías de desarrollo.

La primera de las obras, «Raya al medio», sobre música de Raff divide virtualmente el escenario con el trazado de líneas gráficas y en los distintos sectores espaciales se producen algunas observaciones sobre la sensualidad (como en un dúo muy expresivo al promediar la obra).

En «Myopía», Gerardo Litvak juega con el tiempo objetivo y subjetivo creando un lenguaje de bellas formas y movimientos que responden a una interesante fuente sonora (Moby) que permite la elaboración de desplazamientos muy sutiles de cuidada realización por parte del conjunto.

Un cambio drástico ocurre con la última pieza del programa. En «Quiero ser tu mismo», Carlos Casella encara, y con bastante fortuna, una danza humorística sobre el amor y las relaciones de un conjunto de sensuales mujeres con los minoritarios hombres de la compañía. Sobre canciones de Nicola di Bari y otros músicos las mujeres realizan un baile insinuante con cigarrillos esgrimidos «alla» diva cinematográfica. El último número con un singular bailarín que imita la gestualidad del cantante en una canción romántica resulta realmente regocijante y da por tierra con eso de que la danza contemporánea es siempre grave y sufrida (arriba y abajo del escenario).

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