17 de noviembre 2000 - 00:00

Ibrahim Ferrer: "Pensar que me había jubilado"

(16-11-00) Ibrahim Ferrer se ha acostumbrado a los viajes internacionales, aunque todavía -lo confiesa-le resulta raro atender a los periodistas que lo llaman desde los rincones más remotos de la tierra. Antes del film «Buena Vista Social Club» de WimWenders, las cosas eran muy distintas. Sus últimas giras comprendieron lugares tan distantes de su Cuba natal como Inglaterra y Japón.
Después de sus próximos conciertos en Buenos Aires junto a Omara Portuondo y Rubén González -teatro Gran Rex, del 20 al 22 de noviembre-, tiene compromisos en Chile, Brasil, Australia, Singapur y varias ciudades de los Estados Unidos.
Muy diferente era la situación de este santiaguero nacido en 1927 antes de la película.
«Yo había estado arreglando el motor del agua y estaba limpiando los zapatos en el momento en que llegó a mi casa Juan de Marcos González, consultor del disco que produjo Ry Cooder. Me dijo que venía a buscarme para hacer una grabación. Yo no lo conocía a él pero además no quería cantar más. Pero Juan insistió: «Sólo quiero que usted me haga un tema para un disco que estoy haciendo», me dijo, y finalmente me convenció. Así, me llevó al estudio y allí me encontré con Compay Segundo, con Rubén González, con Elíades Ochoa, con el «Guajiro» Mirabal. Y ahí también conocí a Ry Cooder a quien, al parecer, le gustó mi forma de cantar.»
En el momento en que llegó este proyecto a su vida, Ferrer estaba jubilado pero tenía una larga historia con la canción cubana que había comenzado en 1941 en Santiago. Integró diversos grupos, entre ellos, el de Pancho Alonso, la Orquesta de Chepin y Benny Moré y Los Bocucos.
Se instaló en La Habana, pero sus ingresos como artista nunca fueron suficientes, por lo que suplementaba su trabajo de cantante con su oficio de lustrabotas. « Por cierto que mi vida ha cambiado a partir del 'Buena Vista' --conti-núa entusiasmado-. Ahora hasta tengo un disco en el que aparece mi nombre. Antes, había grabado muchas veces pero siempre aparecía el nombre del director y de la orquesta.Y me he ganado un Grammy
Periodista: ¿Ha cambiado también su relación con la gente?
Ibrahim Ferrer: He cambiado de casa porque vivía en una casita muy pequeña y no era un lugar apropiado para recibir a los periodistas y a las visitas que se hicieron cada vez más habituales. Ahora vivo en un lugar más despejado, más grande. Gracias a esto he podido conocer muchos países. Y también siento que alguna gente me trata ahora con otra consideración. Pero para mis vecinos, para mi familia, para mis amigos, para mis compañeros, no ha cambiado nada. Yo sigo siendo el mismo Ibrahim de siempre.
P.: ¿El disco del «Buena Vista» y el suyo solista tuvieron en Cuba la misma recepción que en Estados Unidos y en el resto del mundo?
I.F.: Ahora está empezando a sonar. Lo que pasa es que aquí llegan muy pocos discos y entonces no es mucha gente la que puede comprarlo. Los que han llegado se agotaron, pero como le digo, han sido pocos.
P.: Algunos colegas y compatriotas suyos los han criticado, a usted y a los demás integrantes del «Buena Vista», por aceptar este convite de Cooder, a quien acusan de cierta actitud paternalista. ¿Qué opinión le merece eso?
I.F.: A mí no me molesta que digan lo que quieran. Es verdad que esto no debería haber ocurrido así; debió haber sido de otra forma. Pero si Dios lo quiso así, no hay problema. Lo cierto es que si no hubiera sido por esa gente, el mundo no me conocería. Yo soy una parte de Cuba y si me conocen a mí de algún modo conocen también a mi país.
P.: ¿Su permanencia en Cuba después de este éxito internacional puede tomarse como un apoyo al gobierno de su país?
I.F.: Mire. Yo de política no entiendo nada. Calcule que con los años que tengo nunca he ido a votar. Simplemente me entero quién fue elegido diputado, concejal o presidente. Si sigo viviendo en Cuba es porque aquí está mi casa, mi gente, mi familia. Es el lugar donde me siento más feliz.

Dejá tu comentario

Te puede interesar