5 de julio 2002 - 00:00

Ichikawa, fértil y polémico

M ediante el aporte de la Embajada del Japón de 10 copias en celuloide de films de Kon Ichikawa, el público porteño tiene la posibilidad de acercarse a la obra de uno de los más eclécticos y controvertidos maestros del cine japonés, en el ciclo que se está viendo en la Sala Lugones del San Martín hasta el 14 de julio.

Entre nuestros más veteranos habitués de cineclubs, Kon Ichikawa suele ser conocido básicamente por obras maestras como «El arpa birmana» (film que abrió esta muestra) o la pesadilla antibélica «Fuego en la Llanura» («Nobi», de 1959, a proyectarse el jueves 11 de julio). En cambio los amantes de la literatura de Yukio Mishima suelen tener como referente básico de Ichikawa a un film de tono completamente distinto, «Conflagración» («Enjo», 1958, programada el miércoles 10), ya que es una adaptación de «El Templo del Pabellón Dorado», famosa novela de este escritor de culto.

El amplio rango de estilos de sus films, así como su prolífica carrera que abarca medio siglo y unos 80 títulos hacen difícil opinar con precisión sobre el conjunto de la obra de Kon Ichikawa, capaz de escandalizar a la sociedad japonesa de fines de los '50 con sus adaptaciones literarias, ser considerado padre de la nueva ola de la que surgió gente como Nagisa Oshima, sin dejar de ser el autor de hiperpopulares adaptaciones de comics como «Pu San» (1953) o exportar a todo el mundo películas para niños con mensaje antibélico como «El Topo Gigio y el globo rojo» («Topo Jijo No Botan Senso» de 1967, que no forma parte de esta muestra, igual que la citada «Pu San»).

Vitalidad

Nacido en Mie, Japón en 1915, Kon Ichikawa comenzó su carrera como director en la década del '40, y al menos hasta el año pasado nunca paró de hacer películas. Entre sus títulos recientes hay una remake de «El arpa birmana» de 1985 y una nueva versión del clásico de samurais «Los 47 Ronin».

La muestra de la Lugones hace un limitado pero entendible foco en sus películas más importantes del período que va de fines de los '50 a comienzos de los '60, cuando Ichikawa cosechó importantes premios internacionales e influyó en la nueva generación de directores japoneses.

El ciclo (en el que ayer se vio la comedia negra
«La llave» de 1959), sigue hoy con «El cuarto de los castigos» («Shokei No heya», 1956); mañana, «Nihonbashi» (1960); y el domingo, la sátira social «El tren está lleno» («Man' in Densha», 1957).

Por dos días se suspende el ciclo hasta el miércoles 10 con la favorita
«Conflagración» («Enjo», 1958), y en los días siguientes se verá el superclásico «Fuego en las llanuras» («Nobi», 1959); «El hijo» («Bonchi, 1960), «Diez mujeres oscuras» («Kuroi Junin No Onna», 1961), y culmina el domingo 14 con «La venganza de un actor» («Yukinojo Henge», 1963). Dados los cambios de último momento que afectaron el reciente ciclo de Alain Corneau en la Sala Lugones -excluyendo la esencial «El Primo»- se recomienda al público interesado en un film específico reconfirmar la información para evitar sorpresas.

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