7 de septiembre 2006 - 00:00

"Judíos en el espacio"

Aunque daba para más, los personajes, situaciones y el buen elenco de «Judíos en elespacio» logran provocar sonrisas y algunos lindos recuerdos en todo tipo de público.
Aunque daba para más, los personajes, situaciones y el buen elenco de «Judíos en el espacio» logran provocar sonrisas y algunos lindos recuerdos en todo tipo de público.
«Judíos en el espacio» (Arg., 2005, habl. en esp.); Guión y dir.: G.M. Lichtmann; Int.: F. Rubio, L. Paiva, V. Llinás, B. Spelzini, R. Znaider, A. Anderson, S. Lerner, G. Chendo, A. Zucco, C. Martín.

He aquí un pequeño cuento de pascua judía (en el Once, a juzgar por los departamentos y muebles que vemos), con tres hermanas de mediana edad: la recriminadora, la conciliadora -ambas a cargo de una pobre joyería-, y la agria divorciada que reaparece con pinta de ortodoxa, pero cuyo nuevo marido, más que un observante serio resulta un atropellado que pretende encontrarle nuevas revelaciones místicas al fútbol. Algo es algo: los maridos de las otras prácticamente apenas figuran.

Quien hace bastante figura es la hija de la agria, que posa de dulce y es bien atendible, pero muy manejadora y algo cleptómana. El zonzo de su primo, hijo de la rezongona, un muchacho que por alguna razón se pasa toda la película con aire absorto, medio la odia y medio la cela de su jefe (un simpático ridículo que la va de joven empresario) y su compañero de trabajo (un gordito cocinero), ambos cristianos, lo que no impide que asistan al Pesaj como si fueran de la familia. Que encima ya tiene bastantes problemas con las chiquilinadas del abuelo testarudo, sólo soportado por el buenazo de su hermano (al que todos ven como un pobre infeliz) y por la doméstica de toda la vida, una criolla gorda que reza el rosario y es prácticamente otro miembro de la familia.

Con tales personajes y situaciones, y además teniendo un buen elenco, sin dudas esta comedia ha de provocar sonrisas y algunos lindos recuerdos no solo entre el público de la colectividad. Pero no pasa de ahí. Ya la escena inicial anticipa lo que será el conjunto: un planteo atractivo (para el caso, escolares escenificando el Exodo con figuras de «La guerra de las galaxias»), y un remate que se diluye confusamente en la oscuridad. Como sea, en algunos espectadores pueden surgir las preguntas motivadas por la celebración del Pacto: ¿a qué Tierra Prometida irá la familia? ¿quién la guía? ¿qué tan unida se encuentra?

El título completo de este relato es «Judíos en el espacio (o ¿por qué es diferente esta noche de las demás noches?)», en alusión a una pregunta ritual del Pesaj, destinada a estimular la fe aún cuando nadie encuentre respuestas claras. Como sea, quizá convenga seguir teniendo fe en su director, Gabriel Lichtmann. Su corto de «Historias breves III», «El séptimo día» (sobre un bar-miztva que ha de celebrarse aunque todas las sinagogas estén cerradas por razones de seguridad) era realmente bueno.

P.S.

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