«Derechas» de B.Cappa y J. M. Muscari. Dir.: J. M. Muscari. Int.: A. Martínez, E. Reidel, G. Balletti, M. I. Chiappetti, Marta Paccamici, H. Fleischmann, M. Vieytes, D. Pugach, C. Korovsky, E. Bloise. Ambientación: C. Facciolo y H. Noquet. Vest.: C. Morales y P. Palma (Teatro del Abasto Humahuaca 3549)
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Los espectáculos de José María Muscari suelen desarrollarse en un ambiente festivo y cercano al desborde, sostenido en cada oportunidad por elencos considerablemente numerosos e integrados por actores muy bien entrenados en el arte de simular la «no actuación».
Desde aquellas «Mujeres de carne podrida», que acechaban al público a lo largo de una pasarela, a la delirante fauna nocturna de «Disco» (su anterior espectáculo), Muscari siempre logra que el público disfrute de sus coloridas puestas, haciéndolo participar sin temores de este curioso híbrido, mezcla de performance, evento popular y reality show.
A excepción de «Desangradas en glamour», que reunió a figuras conocidas ( Carola Reyna, Florencia Peña, Ana Acosta, Marta Bianchi, Julieta Ortega y Sandra Ballesteros) en un proyecto con muy buenas ideas pero de endeble dramaturgia, las puestas de este joven director basan su eficacia en la aparente espontaneidad de sus situaciones dramáticas y en la engañosa inmediatez de sus personajes. Eso es lo que sucede en «Derechas», donde un grupo de señoras de barrio reciben al público en un enorme galpón, adornado con banderines celestes y blancos, para recaudar fondos con una cena show de muy humildes recursos. Semejante puesta en escena dispara en el espectador una infinidad de recuerdos vinculados a lo familiar, ya que estas simpáticas tías -y sus conflictuadas hijas-ponen en marcha una serie de intrigas, discusiones y rivalidades que resumen en muy pocos trazos buena parte de nuestra idiosincrasia. Las actuaciones son excelentes e incluyen a algunos personajes muy curiosos como la delirante Aída ( María Isabel Chiappetti), quien se ocupa de traducir toda la conflictiva familiar en encendidos versos. Hay varios secretos -relacionados con el entorno de Perón y la supuesta filiación de una de estas mujeres con la misma Evita que no alcanzan la debida progresión dramática, por lo cual el eje argumental elegido no resulta del todo convincente. «Derechas» comparte -quizás involuntariamente-el mismo esquema de «Famili game», un espectáculo que Mónica Cabrera («El club de las bataclanas», «Arrabalera») presentó en Recoleta hace ya varios años. En aquella obra los personajes tenían mucha más espesura y estaban sumergidos en una compleja interna familiar. En la obra de Muscari, en cambio, el atractivo se centra en el enorme histrionismo de sus mujeres que felizmente atenúa los confusos planteos ideológicos de su trama.
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