15 de agosto 2001 - 00:00

La Sinfónica foguea a joven violinista

Sami Merdinian.
Sami Merdinian.
(15/08/2001) El próximo viernes, la Orquesta Sinfónica Nacional brindará un nuevo concierto en el Auditorio de Belgrano. En el programa, integrado por los Homenajes, de Manuel de Falla y la Sinfonía «Armonía del mundo», de Paul Hindemith, hay también una rareza: el Concierto N° 5 del compositor belga Henry Vieuxtemps, que tendrá como solista de violín al joven talento argentino residente en Nueva York Sami Merdinian (19 años). Dialogamos con Merdinian (convocado para este concierto tras la cancelación del prestigioso violinista Félix Ayo), en un alto en los ensayos.

Sami Merdinian: Que me hayan convocado es algo muy importante para mí. Es la prime-ra actuación que tengo con la Sinfónica Nacional; toqué ya en los Mediodías del Mozarteum, pero creo que ésta es una gran oportunidad para mostrarle mi hoy al público de mi país. Artísticamente, creo también que va a ser una muy linda experiencia, ya que también tocaré por primera vez bajo la batuta del director español Arturo Tamayo, de quien tengo las mejores referencias.

P.: ¿Cómo es que decidió radicarse en Nueva York?

S.M.: Mi maestro Rafael Gíntoli me insistió en que tenía que irme afuera para perfeccionarme, así que me decidí por los Estados Unidos. Audicioné en la Juilliard School of Music, para la profesora Dorothy Diley, me aceptó y entré por un año. Ahora acabo de terminar mi segundo año, y en setiembre empiezo un nuevo año lectivo. La verdad es que fue un cambio muy grande y estoy tratando de aprovechar al máximo este tiempo que me deparó, por ejemplo, tomar clases con un monstruo como Itzak Perlman, un gran profesor, aparte de excelente músico. Hay algo en común entre mi maestra Dorothy Diley y Perlman, que es respetar las ideas de uno y tratar de pulirlas. Los dos me pueden decir algo sobre la obra, algunas cosas técnicas, cosas muy detallistas de fraseo o estructura, pero las ideas generales de cada obra que encaro son mías.

P.: No es nada habitual escu-char por aquí el Concierto de Vieuxtemps. ¿Por qué eligió esa obra?

S.M.: A mí me gustó mucho desde que lo escuché por prime-ra vez. Además creo que va con mi forma de tocar y con mi estilo. Es un gran concierto romántico que, efectivamente, aquí no es muy conocido, excepto por algún que otro violinista. Me extraña porque tiene de todo, una hermosa cadenza, momentos de mucha sensibilidad y emoción, partes virtuosísticas de mucha dificultad que lo convierten en un lindo desafío. La primera vez que lo toqué en público fue el año pasado después de ganar el Concurso de Jóvenes y Niños Instrumentistas. Vine para tocarlo con la Orquesta Sinfónica Juvenil de Córdoba.

P.: ¿Cuáles son sus planes a futuro?

S.M.: Este año y el que viene voy a presentarme en concursos internacionales en los Estados Unidos y en Europa, me he estado preparando para eso, estudiando repertorio. También voy a concursar en la misma Juilliard y de ahí en más mi meta es desarrollar carrera como solista y músico de cámara.

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