25 de enero 2002 - 00:00
La TV devaluada busca su lugar ante las nuevas reglas de juego
-
La nueva película de Netflix grabada en la Cataratas del Iguazú que se convirtió en la más vista de la plataforma
-
Con un regreso triunfal: Netflix estrenó la nueva temporada de una serie muy esperada y popular
Catherine Fulop
La compra de películas y latas importadas -tan ampliada en los últimos años de recesión, donde la premisa consistió en bajar costos y mantener anunciantes- es uno de los ejes de la discusión por estos días. Dibujos animados, series y films se pagan en dólares que, con la devaluación, se convierten en «incomparables» su valor habitual valor.
Patricia Daujotas, coordinadora fílmica de Telefé, explicó: «Estamos programando para el futuro con costos más reducidos, lo que implica que deberemos sentarnos con los proveedores para que nos bajen los precios en dólares. Calculamos que tendrán que resignar entre un 60% y un 70% su recaudación, que es lo que representa hasta ahora la devaluación. Es decir, si el proveedor cobraba una lata 100 dólares el año pasado, ahora deberá cobrarla 40 dólares, lo que para nosotros representa 100 pesos».
Las grillas de verano de todos los canales incluyen abundante cantidad de series importadas: «Los Simpsons», «El manantial», «Pedro el escamoso» y «Brigada A», entre otros, se suman a las películas que se emiten en abudancia durante el verano.
«No querríamos reducir, en principio, las horas de cine. Teníamos la programación armada para el año con la cantidad de películas estipuladas por semana, pero ahora habrá que rever las grillas y buscar los films más económicos, sin sacrificar horas de cine. El precio depende de muchas variables: la cantidad de películas que se compran al proveedor, si son de prime time o de horario secundario y si es de una productora monstruo o de una chica. Tendremos que revisar también la forma de pago, hay proveedores locales y extranjeros, habrá que hablar de refinanciaciones», señaló Daujotas.
Alberto Pizzi, gerente general de «Ideas del sur», de Marcelo Tinelli, dijo a este diario: «La devaluación afecta principalmente por algunas deudas en dólares que tenemos y por algunos leasing con importadores de equipos de última generación. Habrá que renegociar con unos y otros; los proveedores no querrán que les devolvamos los equipos así que tendrán que aceptar nuestra forma de pago y la pelea por el precio».
Juan Parodi, de Pearson Argentina, puntualizó: «El pago era usualmente con una transferencia bancaria al exterior. Qué pasará de ahora en más, no lo sabemos. Por ahora no estamos repensando precios, está todo parado. Aunque hay cosas firmadas, como «El eslabón más débil», que iría por América, la decisión final la toma el canal, que es el que corre con el mayor riesgo».
Parodi no circunscribe el impacto de la devaluación a la cuestión de los formatos: «El riesgo económico lo toma la productora que compra el formato y lo realiza. El ser dueño de los derechos representa para el canal o productora sólo 10% del presupuesto total que insume un ciclo. La devaluación lastima más al que vende la lata con la película o la serie, que se paga en dólares y que significa el cien por ciento del costo con el que se llena el espacio en la grilla».
Con los sucesivos cambios de gobierno, los medios del Estado (Canal 7, Radio Nacional y Telam) siguieron funcionando sin mayores cambios. Salvo por la disolución del Multimedio estatal ideado por Darío Lopérfido, las novedades se verían en los próximos días, con el desembarco de las nuevas autoridades ( Roberto Scalise en Canal 7, Marcelo Simón en Radio Nacional y Tabaré Areas en Telam).
Juan Suárez, de la gerencia de programación de «Canal 7», indicó los pasos a seguir frente a la transición: «Tenemos programado hasta fin de febrero, por una cuestión ética de no dejar todo en suspenso para la nueva administración que está desembarcando por estos días. Hasta ahora el canal se manejó con un presupuesto de 20 mil pesos por mes y capitales privados ya que casi no hay contratos artísticos dentro de la emisora».
La cuestión de las películas no es algo que desvele a Canal 7, que gracias a un convenio con el INCAA no afronta altos costos para la emisión de films. Dentro del segmento «Clásicos del cine», se vieron imperdibles como «Bajo el signo de capricornio», «Gran hotel», «Parelelo 49» y «Sombra de una duda», entre otros.
«Las películas que programamos están lejos de los tanques hollywoodenses por los que Telefé paga como 60 mil dólares por estreno. Pasamos un cine alternativo, que está conformado por películas que son de dominio público y también tenemos contratos con distribuidores que prestan las películas por canje publicitario», dijo Suárez.
Con el encarecimento de los enlatados importados y la necesidad de una inminente renegociación con los proveedores, no sería del todo descabellado pensar en un resurgimiento de producción local a bajo costo. Sin embargo, algunos de los consultados se mostraron escépticos: «El hecho de que latas y películas se compren en dólares no alienta a la producción nacional. Sólo si las compañías extranjeras no aceptan los precios que estamos dispuestos a pagar, y si se ajustan al máximo los valores de la producción local, sería probable que se produjeran más unitarios o tiras nacionales.
Pero ese tipo de programas sigue insumiendo el mayor presupuesto con el que se puede contar en televisión», concluyó Daujotas. Pizzi agregó: «No creo que aumente la ficción local ya que quedan pocas tiras y de los unitarios mejor no hablar. «Cuatro amigas» quedó suspendido».
Fatalista, Pizzi razonó: «Nosotros nos vemos afectados, además del «corralito» y de la devaluación, por la pésima imagen de país que está dando la Argentina al mundo. Los mercados extranjeros a los que les hemos vendido programas no desconocen que aquí se celebra como una hazaña el cese de pago de la deuda. Entonces, si uno es argentino y levanta el teléfono ofreciendo algún tipo de transacción, el cliente no negocia tranquilo aunque a uno lo conozca como empresa. Deben decir 'mejor comprémosle novelas a los colombianos o a los venezolanos'».




Dejá tu comentario