12 de septiembre 2003 - 00:00

Las mujeres de armas tomar ya tienen sala

Las mujeres de armas tomar ya tienen sala
El nuevo espacio cultural «El Búho» fue creado por veintiún actores coordinados por la directora y docente teatral María Esther Fernández. La programación actual del teatro, ubicado en la calle Tacuarí 215, incluye «Apagón y después» de Nathan Cusnir, «Isabel de Guevara» de Alicia Muñoz y el unipersonal dramático-musical «Pasión y Coraje» protagonizado por Mirian Martino. En lo que resta del año se ofrecerán diversas charlas con especialistas en temas sociales (la primera versará sobre violencia familiar) y con importantes figuras del teatro nacional, como Alejandra Boero.

Fernández
está preparando un unipersonal con María Rosa Gallo, titulado «Entre sueños y recuerdos», que reunirá textos de varios autores y anécdotas de vida de la actriz. Para el año que viene está previsto el reestreno de «La coronela», con Lidia Catalano. Es evidente que la directora tiene una gran predilección por los personajes femeninos de armas tomar: en 1988 estrenó en el Teatro San Martín, «Yo,Alfonsina», un unipersonal con Leonor Manso que, según dice, le permitió reivindicar la figura de Alfonsina Storni. Desde entonces se ocupó de rescatar del olvido a mujeres bravías -ya sea de nuestra historia o del mundo de hoy-que lucharon por superar las diversas limitaciones impuestas al género.

Periodista:
En «Pasión y Coraje» vuelve a aparecer la figura de Alfonsina.¿Qué es lo que la atrae tanto de ella?

María Esther Fernández: Una vez escuché decir a alguien muy importante el poema «Tú me quieres blanca» en un tono de broma que me exasperó y ahí mismo me dije: «Algún día voy a hacer algo para contrarrestar tanto atropello». Obviamente, no incluí aquel poema, pero investigué mucho sobre su vida y la idea de llevar su historia a escena se me ocurrió después de leer una conferencia sobre los derechos de la mujer, que ella dio a los 26 años en Santa Fe. Otra de sus charlas, en Radio El Mundo, al conmemorarse los cuatrocientos años de la Fundación de Buenos Aires, me permitió conocer la carta que Isabel de Guevara le envió a la reina de España en 1556, desde Asunción, Paraguay, donde se quedó a vivir para siempre. Isabel fue una de las once mujeres que vinieron con Pedro de Mendoza y, según Alfonsina Storni, esa carta es la primera pieza literaria escrita en América por una mujer, así que se la puede considerar precursora de la literatura femenina de estas tierras. Ese material dio origen a la obra de Alicia Muñoz que estamos ofreciendo los domingos.


• Homenajes

P.: ¿A qué otras mujeres homenajea en «Pasión y Coraje»?

M.E.F.: Este es un espectáculo que siento muy mío porque cada palabra que se dice es la que me hubiera gustado escribir. Reúne testimonios de Alfonsina, Victoria Ocampo, Rigoberta Menchú, Martina Céspedes, una mujer que perdió a su marido durante la Primera Invasión Inglesa y que en la Segunda atrapó en su pulpería a varios soldados ingleses. También tomé a Carolina Muzilli, una socialista que fue compañera de Alfredo Palacios en La Boca. Sus estadísticas sobre la vida de los chicos y las mujeres obreras fueron premiadas en Bélgica y Estados Unidos. Hace poco le conté a un diputado peronista que todo lo que Perón firmó en el '46 en beneficio de las obreras y de los chicos eran proyectos de Palacios basados en las investigaciones de Carolina Muzilli. Hay una una calle con su nombre por el Barrio de Mataderos, pero es muy chiquita. Otro testimonio importante es el de Binta Sidibe (1955) contra la mutilación genital. Esta mujer africana fue mutilada a los doce años y su hermanita a los cinco. Actualmente trabaja en una entidad de defensa de la mujer y está casada con un director de teatro muy conocido en Gambia. Todas estas mujeres vivieron y son un modelo de defensa de los derechos humanos.


P.:
¿Y qué nos dice de los hombres?

M.E.F.: ¡Ah, con ellos me divertí mucho! Hice un collage de tangos del '10 y del '20 que insertamos entre cuadro y cuadro, y ahí descubrí que los hombres de ese tiempo ya se veían venir a la mujer de hoy. La mujer emancipada, que se larga sola y que maneja todo por sí misma. El hombre ya la veía venir y la prueba está en la letra de esos tangos. P.:
¿Cuánto dura el espectáculo?

M.E.F.: Una hora diez. Hay gente que piensa que es una falta de respeto querer abarcar tanto en un solo espectáculo, pero después que lo ven cambian de idea.A mí el teatro testimonial me interesa de manera muy fuerte. Pienso que revisar nuestra historia y recordar a nuestra gente tiene que servir para pensar mejor el presente y mejorar el futuro.


Entrevista de P.E.

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