Ya se sabia de la piratería en la Argentina de los libros de J.K. Rowling («Harry Potter) y de J.R.Tolkien («El hobito»), pero en el 4° Congreso de Editores, que se realizó en Valencia, España, Ana María Cabanellas (ex presidenta de la Cámara Argentina del Libro y actual del Grupo Interamericano de Editores) divulgó que «Sudamericana vio como un libro que aún no había publicado ya estaba ilegalmente en la calle». Se refería a «El camino de la felicidad» de Jorge Bucay, el más reciente del psicólogo criollo devenido en bestseller juvenil. Desde fines de junio se comentaban allanamientos y de un juzgado decidido a proteger la propiedad intelectual.
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El 4° Congreso Nacional de Editores tuvo como uno de sus temas «la realidad editorial en Iberoamérica». El vicepresidente de la Fundación Santillana, Francisco Pérez González, dijo «los editores españoles conocemos los vaivenes de Latinoamérica, sus crisis y renacimientos, y vamos a seguir estando en las duras y en las maduras». O sea, reiteró la postura del Grupo Prisa (diario «El País» de España, que busca expandirse en radios en la Argentina y, acaso, comprando Azul TV); pero habría que ver cuales son las intenciones de los grupos Planeta y Random House -Mondadori (Bertelsmann), que han reducido sus importaciones y las ediciones locales. Hoy las producciones en el país, y no sólo de esos dos grandes grupos, son de «menos títulos, menos tiradas, menos calidad». La crisis hizo crecer las fotocopias, rompió la cadena de pagos y aumentó las devoluciones de obras en consignación, mientras que las compras directas son mínimas, a cuenta gotas y sólo por pedido de un cliente. El deseo de los escritores del Cono Sur de publicar en España hizo soñar a algunos editores españoles con la oportunidad de llegar a armar un nuevo «boom de la literatura latinoamericana», semejante al que en los '60 gestó, fundamentalmente, Carlos Barral, claro que los autores eran, por caso, Vargas Llosa y Cabrera Infante. Informate más
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