28 de junio 2021 - 00:00

"Localidades agotadas": un viaje artístico a lo medular de los años 60

La presentación incluye figuras de la época, como la vedette Pochi Grey y el dramaturgo y puestista Kado Koszter, con guiños al Instituto Di Tella.

Íconos. El inevitable Obelisco, sobre la calle Corrientes, en la muestra de Camino y Anzoátegui.

Íconos. El inevitable Obelisco, sobre la calle Corrientes, en la muestra de Camino y Anzoátegui.

Al ingresar en la Galería Barro lo primero que se ve en la penumbra es una alfombra y un cordón rojos, característicos de antiguas salas teatrales. También gradas a la manera de asientos para los espectadores y la tenue iluminación proveniente de las pantallas de video. El primero se llama “Mundo Fever”, y en pantalla gigante donde se ve a Pochy Grey, descalza y con plumas, actriz y vedette argentina, célebre entre los 60 y 80 relatando sus momentos exitosos. A continuación, el escritor y director de teatro Kado Kostzer habla sobre sus experiencias ditellianas-- es conocido su libro publicado por Eudeba en 2016, “La generación Di Tella y otras intoxicaciones” .

Al avanzar por la sala se exhibe un video en tres canales, enmarcados en hierro, y seis cirios rojos con escenas de Drácula III a la manera de elaborados grabados antiguos. En este multiteatro en continuado, bajo la curaduría de Raúl Flores, hay un dispositivo imaginativo: desde los ojos de la calavera de Yorick, una escultura frente a la pantalla, se proyecta al joven Hamlet personificado por Claudia Sánchez, que lleva una espada en la mano. Hacia el fondo de la sala un obelisco luce omnipresente, en pintura poliuretánica, un homenaje a la calle Corrientes, y otro video monocanal en blanco y negro “Ah, pero anoche” que exhibe un conjunto de coristas que llevan, a manera de pelucas, maquetas de arquitecturas emblemáticas de nuestra ciudad.

¿Quiénes son los autores de “Localidades agotadas”? Lolo y Lauti, Lautaro Camino y Lorenzo Anzoátegui, una colaboración que data de 2011. Su obra incluye performances, video, escultura, instalaciones, fotografías que van desde la exhibición a la ópera, redes sociales, realidad virtual. Abordan temas como la sexualidad, las drogas, la muerte y el arte con osadía y humor. Su iconografía se basa en el mundo del entretenimiento y su principal operación es la estrategia de la apropiación, afín al arte contemporáneo, y el espectáculo argentino que en muchos casos se apropia del internacional, como en el caso de “A Chorus Line”, video también presente en esta sala.

Entre los trabajos destacados del dúo se cuentan “El Mundo del Espectáculo” (Casa Nacional del Bicentenario, 2019), “Carmen” (MAC, Panamá, MALBA, Buenos Aires, Galería Vermelho, San Pablo); la ópera de Robert Ashley compuesta para televisión “Perfect Lives” (Salón Dorado del Teatro Colón), la performance de 8 horas “Me Huevo Loca” en Arteba 2019 (diez performers que duermen en círculo cubiertos por una manta en forma de huevo). Además de mostrar su obra en museos, galerías y festivales internacionales, son los curadores de PREFUCH, el festival de performance más importante de Argentina.

En otra sala dedicada a la experimentación, el poeta y artista visual Guillermo Daghero reunió a siete artistas de diferentes procedencias con un interés común: la palabra y el texto con el título “Un decir”. Hernán Peña y la literatura clásica, Pauline Fondevila y la música, Hernán Camoletto y la exploración de su biblioteca personal, Nicolás Machado, un alfabeto que cree palabras, Rocío Moreno que las usa como un acto de purificación, Facundo Díaz y Soledad Sánchez Goldar pensamientos y reflexiones propias. En momentos en los que la palabra está devaluada y el pensamiento ausente, lo que aquí se exhibe invita a la reflexión ya que las palabras se hacen ver y sentir. (Caboto 531, La Boca. Lunes a viernes de 12 a 18. Clausura el 17 de julio.)

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