4 de julio 2001 - 00:00
"Los canales de TV para chicos necesitaban más fragmentación"
-
Sorpresa en Prime Video: una de las mejores adaptaciones de Agatha Christie arrasa en la plataforma
-
De la tele a Miss Universo: quién es Abril Duhalde, la sobrina nieta del expresidente que busca la corona
Barry Koch.
B.K.: Porque es una palabra que se entiende internacionalmente. También tiene que ver con el lema de la señal «Lo bueno vuelve». Y, además, en los EE.UU. a la generación nacida entre 1946 y 1964 se la llama «baby boomers», y la programación, en cierta medida, está dirigida a ese público y a sus hijos.
P.: ¿Cuál es la relación comercial entre Cartoon Network y Hanna-Barbera?
B.K.: Turner compró Hanna-Barbera hace unos 10 años. En consecuencia, somos los dueños de todo su material. Cuando empezamos con Cartoon Network, los dibujos de Hanna-Barbera fueron la base del lanzamiento.
P.: ¿Hanna-Barbera sigue produciendo cartoons?
B.K.: Sí y no. Es un poco complicado. Nosotros tenemos los Cartoon Studios, donde se producen nuestros dibujos originales, como «Las chicas superpoderosas». Aquí se producen todavía películas de Scooby Doo, pero no para televisión, sino más bien para video. No son los estudios Hanna-Barbera, sin embargo. Algunos de sus viejos creativos, incluyendo a Joseph Barbera, han conformado una especie de consejo de asesores sobre las nuevas películas de sus personajes.
P: ¿No se producen más nuevos capítulos de «Los supersónicos» o «Los picapiedras», por ejemplo?
B.K.: No, sólo películas. A lo sumo, lo que se hace con los clásicos es remasterizarlos, como «Don Gato y su pandilla», o «Huckleberry Hound».
P.: ¿Boomerang sólo va emitir clásicos de los estudios Hanna-Barbera?
B.K.: Inicialmente, y por bastante tiempo, sí. De todas maneras, no está pensado para ser un canal exclusivo de Hanna-Barbera. En un futuro, vamos a lanzar programas de otros estudios como «Rocky y Bullwinkle» y es posible que emitamos episodios de «La Pantera Rosa».
P.: Cada vez que se conocen los rating del cable en la Argentina, el Cartoon Network aparece primero. ¿No tienen temor de que Boomerang influya en esa medición?
B.K.: No. Creo que Boomerang va a recibir público de varios canales, incluyendo de nuestros competidores y de televisión abierta. También del Cartoon Network, pero muy poco.
P.: ¿Cómo se arma una programación? ¿Qué se tiene en cuenta?
B.K.: Varias cosas, como la intuición, corazonadas, estudios de mercado, suerte, etcétera. Pero tiene que quedar en claro que es más un arte que una ciencia. En el caso de Boomerang, por ejemplo, no se hicieron estudios con chicos, no se sentaron chicos a ver la programación para ver qué les parecía. Había mucha confianza en la compa-ñía con respecto al producto. De todas maneras, se pueden hacer encuestas entre la audiencia.
P.: ¿Cuál es el personaje más popular de Hanna-Barbera en los EE.UU.?
B.K.: Scooby Doo, pero por ahora no es un programa de Boomerang, sino de Cartoon. También el Oso Yogi y Johnny Quest son muy populares entre los chicos varones.
Programación
P.: ¿Por qué cree que el Cartoon Network es uno de los canales más vistos?
B.K.: Porque tenemos una programación muy nueva, es «cool», tenemos shows de moda como «Pokémon», y nuestros cartoons originales como «Las chicas superpoderosas» o «El laboratorio de Dexter» son muy atractivos. En EE.UU., hicimos un estudio que se llama «Generaciones». Hablar de la relación entre los dibujos animados y los chicos es lo mismo que hablar de la relación entre los peces y el agua. En este estudio, se revela que a los chicos les gusta tener el poder. Elegir lo que se ponen o no querer usar el baño son maneras de demostrar poder hacia los padres. ¿Por qué son tan populares los videogames entre los chicos? Porque tienen el poder de manejarlos. Además, los chicos encuentran en los dibujos animados identificaciones que les sirven en la vida.
P.: ¿A qué atribuye que la Argentina esté ubicada en el primer lugar en cantidad de abonados en Latinoamérica y tercera o cuarta a nivel mundial?
B.K.: La Argentina, a diferencia de los EE.UU., prohibía que los canales de aire tuvieran extensiones en las provincias. Dos razones más pueden ser la posibilidad de pagar el servicio, y un gusto sofisticado. A los argentinos les gusta mucho el cine y ver buenas películas.

Dejá tu comentario