Londres (ANSA y ASN) - Además de hacerse llamar con el nombre hebreo Ester, Madonna ratificó su fulminante conversión religiosa regalándole una histórica mansión de Londres valuada en 3.65 millones de libras (unos 6.57 millones de dólares) a la secta judía Cábala, para que establezca una central en la capital británica. Además, trascendió que la secta, cuyas enseñazas están basadas en las interpretaciones místicas de las leyes judías, abrirá en octubre un centro para niños en el condado de Hertfordshire, a las afueras de Londres. El programa piloto comenzará con 30 niños, pero busca extenderse con el paso del tiempo y sus líderes esperan abrir en los próximos meses un centro dedicado a la enseñanza de la Cábala también para adultos.
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El nuevo proyecto alarmó a la comunidad judía en Londres, que rápidamente acusó a los cabalistas «de ensuciar el nombre del judaísmo con sus prácticas de secta». El rabino Yitzchak Schochet, director de las agrupaciones judías en Londres, afirmó que el grupo de la Cábala «está ensuciando el nombre del judaísmo con sus enseñanzas basura. Es terrible cómo en nombre del judaísmo están trayendo la mala reputación a una religión milenaria y establecida», dijo.
La nueva secta judía también generó críticas de algunos de sus ex miembros, que revelaron cómo se les exige importantes donaciones de dinero, además de alejarse de parientes o amigos escépticos. Entre las estrellas que siguen las enseñazas de la Cábala están Demi Moore, su pareja, el actor Aston Kutcher, Britney Spears, David Beckham y Naomi Campbell.
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