El «amistoso» divorcio anunciado el miércoles por Paul McCartney y la ex modelo Heather Mills -echándole la culpa a «la intromisión» pertinaz de los medios de comunicación-, podría costarle al ex Beatle un cuarto de su fortuna, estimada en 825 millones de libras esterlinas (1.204 millones de euros). una de las más grandes del Reino Unido, según el «Sunday Times». Ello equivaldría aproximadamente a un millón de libras por cada semana de su corto matrimonio de cuatro años. Abogados creen que el divorcio no debería derivar en un caso judicial complejo, pero afirmaron que la decisión de McCartney de no sellar un acuerdo prenupcial podría costarle caro en un pacto interno entre ambas partes, sobre todo teniendo en cuenta que la pareja tiene una hija en común. El abogado Mark Stephens de la firma británica Finers, Stephens and Innocent dijo a la agencia «Reuters»: «Heather y la niña necesitan ser protegidas financieramente. Creo que la cifra sería de 150 ó 200 millones de libras» (alrededor de 300 millones de euros). «Ella es la hija de un Beatle y tienen que vivir en un ambiente mimado y protegido», afirmó. Luego de anunciar su separación, McCartney, de 63 años, negó en su página web que Heather Mills, de 38, haya estado alguna vez atraída por su fortuna. «Se ha sugerido que ella se casó conmigo por dinero», cuestionó McCartney. «No hay una onza de verdad en eso». En una entrevista brindada antes de su matrimonio, Mills dijo que se había ofrecido a firmar un acuerdo prenupcial pero el ex Beatle rechazó la oferta por considerarlo «algo muy poco romántico».
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