13 de septiembre 2005 - 00:00

Mores contagió alegría y emoción en dos conciertos

Como siempre, lejos de la convención del recital, Mariano Mores hizo lucir a sus músicos y cantantes, entre los cuales estuvo su esposa Mirna, por primera vez en años.
Como siempre, lejos de la convención del recital, Mariano Mores hizo lucir a sus músicos y cantantes, entre los cuales estuvo su esposa Mirna, por primera vez en años.
Mariano Mores (piano, dir.). Con A. Falasca ( teclados), G. Mores (voz, teclados), F. Romano (contrabajo), J. Scaffino (violín), T. Giannini (bandoneón), I. Riccio (batería), S. Mores, D. Cortés (voce) y parejas de baile. Cantante invitada: M. Mores (Teatro Opera, 9 al 1/9.)

Con un entusiasmo que no decae y una lucidez que le permite seguir comandando un proyecto complejo, Mariano Mores tuvo otra vez su prueba superada en un teatro importante de la calle Corrientes. Al frente de su ya tradicional orquesta, Mores repasó muchos de los temas emblemáticos de su historia.

Como no puede ser de otra manera, por su espectáculo desfilaron grandes títulos de su inspiración, como «En esta tarde gris», «Uno», «Tanguera», «Taquito militar», «Adiós pampa mía», etcétera. Y también estuvieron los clásicos de otros compositores, que suele incluir en sus presentaciones, como «La cumparsita», «Quejas de bandoneón» o «Canaro en París».

Fiel a su manera de presentar los shows -aprendida, según él mismo confiesa, de su maestro Francisco Canaro-, y lejos de la convención del recital, Mores hizo lucir a su conjunto en medio de canciones, momentos instrumentales y cuadros coreográficos.

La orquesta -en rigor, un septeto; algo más pequeña que años atrás- conserva el estilo brillante y poderoso; y la reducción numérica es suplantada desde los teclados con duplicaciones de cuerdas y el agregado de coros. Las voces, como siempre, son las de Silvia Mores, Gabriel Mores -también tecladista del septeto- y Daniel Cortés.

Con la curiosidad, en este caso, de la presencia -después de mucho tiempo sin pisar un escenario- de su esposa Mirna Mores, que hizo una versión de «Cuartito azul» a la que luego se sumó el resto de la familia. Y tampoco faltaron los recuerdos a través de las imágenes desde la pantalla ni las evocaciones a su hijo Nito y a Carlos Gardel, a quien Mores acompañó desde el piano en el tango «Volver», para delirio del público.

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