Marco Risi,
director de
«Maradona, la
mano de Dios», un
film de ficción en
el que Marco
Leonardi (el chico
de «Cinema
Paradiso»)
interpreta al
«Diez».
Roma (Reuters y Especial) - Hinchado, aún atrapado por las drogas y atado a una cama en una sala de cuidados mentales: así se verá a Diego Maradona en la película que esta semana se estrenará en Italia, «Maradona, la mano de Dios»; sin embargo, antes de los créditos finales, aparece una leyenda que expresa que el futbolista ha «regresado a la vida normal y no pierde su voluntad para combatir contra la injusticia». Así, a diferencia de las varias películas sólo elogiosas sobre el ídolo, a las que se les expurgaron estas imágenes, la italiana marcará una notable diferencia.
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Este film es el que rodó, entre Italia y la Argentina, Marco Risi (hijo del famoso Dino Risi, el director de «Los monstruos» y otros clásicos italianos), quien se confiesa un admirador incondicional del «Diez». Risi, al presentar su película en Roma ante la prensa, dice que en ella se revela algo poco conocido: de niño, Maradona corrió un serio riesgo cuando cayó a un pozo mientras jugaba al fútbol, y fue rescatado tirando de un mechón de su pelo negro y enrulado. «Naturalmente, aún tenía su fútbol en sus manos», dijo Risi, quien agregó que Maradona parece tener «nueve vidas, como un gato».
Risi no tiene dudas sobre su gol con la mano contra Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México. El mismo Diego lo reconoció, por otra parte, en su programa de televisión del año pasado. Pero dice: «Si Maradona se hubiera quedado sólo con ese gol con su mano, habría estado en su contra porque a nadie le gusta la gente que trampea en los deportes». «Pero luego anotó el segundo gol, que mostró su clase. Como un gesto hacia los ingleses, fue casi artístico», agregó Risi respecto del zigzagueo épico del «Diez» a través de la defensa de Inglaterra.
La película, que coincide con un documental sobre Maradona de Emir Kusturica, se concentra en el personaje fuera de la cancha de fútbol. Se ocupa de su infancia pobre, de su madre Tota y de su sufrida esposa Claudia, además de su tormentosa amistad con Guillermo Coppola. En la película, con varios argentinos en su elenco (Julieta Díaz, Juan Leyrado y Emiliano Kaczka, entre otros), el Maradona adulto está interpretado por Marco Leonardi, que interpretó al niño de «Cinema Paradiso». El film fue rodado en gran parte en Buenos Aires.
Marco Risi, hijo del famoso director Dino Risi, es conocido en Italia por películas duras que lidian con el crimen. Su mayor reconocimiento internacional fue como productor de «Hamam», ambientada en un baño turco. El cineasta habló con Maradona y su familia sobre el film, pero dice que no hay grandes críticas en lo que se refiere al problema de la droga.
«Nunca tomó cocaína o drogas para jugar mejor al fútbol. Si lo hubiera hecho, no habría podido jugar hasta los 38 años, cuando aún lo hacía muy bien», dijo Risi.
Maradona fue suspendido por drogas mientras jugaba en Italia en 1991 y sacado del Mundial de Estados Unidos 1994 luego de una prueba de dopaje. A diferencia de muchos seguidores argentinos que lo adoran y lo consideran víctima de malas influencias, como Coppola y la Camorra, con la que trabó amistad mientras jugaba en Nápoles, Risi piensa que Maradona tomó un camino autodestructivo cuando su carrera como jugador estuvo terminada. «Creo que es más bien víctima de su propio carácter, que en cierto punto decidió dañarse a sí mismo», dijo Risi. «Para un hombre que fue tan grande, no poder hacer más aquellas cosas en el campo de juego es algo muy difícil con que vivir», agregó.
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