Julio Bocca y la italiana Alessandra Ferri comparten "Other dances" y el pas de deux de "Manon", los picos más altos de un estupendo programa de ballet destinado al público masivo.
Julio Bocca y el Ballet Argentino. Dir.: Julio Bocca. Art. Inv.: Alessandra Ferri. (Teatro Opera. Repite: 12 y 13/10.
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Indiscutiblemente el artista argentino de la danza más admirado y solicitado del medio, Julio Bocca cumple todos los años con su ritual de presentación en Buenos Aires, donde sigue convocando a verdaderas multitudes que, naturalmente, exceden al mero público « balletómano». Esta vez, el bailarín repasó junto a su compañía un amplio repertorio y estrenó dos obras: «Nine Sinatra Songs», de Twyla Tharp y «El hombre de la corbata roja», de Ana María Stekelman.
La primera se conoció en el Teatro Colón hace varios años, cuando la interpretó la compañía de la misma Twyla Tharp. Nueve canciones, entre las que se encuentran hitos como «Strangers in the Nigth» y «My Way», motivan algunos dúos y conjuntos de elevada exigencia técnica bien resueltos por el Ballet Argentino y donde reluce el magnífico arte de Bocca junto a María Laura Higa en «Domani». Vestuarios y luces suman lirismo a esta mirada neorromántica a la canción sentimental de alcance internacional.
«El hombre de la corbata roja» desafió a Ana María Stekelman a realizar un «ballet d'action» con argumento ajeno (un cuento de Natalia Kohen). Salió airosa del compromiso y aún más ya que trabajó su obra con un lenguaje neoexpresionista justo para acceder al universo plástico que propone la autora del original y que se liga con cuestiones como el comercio del arte, la ilusión, la atracción sexual, el erotismo y la muerte. Bocca hace una gran performance como el personaje a que alude el título junto a notables bailarines como Cecilia Figaredo (de gran sensualidad) y Hernán Piquín (espectacular y acrobático en el hombre en la pesadilla).
La estética de «El hombre de la corbata roja» suma brillo adicional a la propuesta ( vestuario de Renata Schussheim, luces de Traferri, escenografía de Tito Egurza y pinturas de Antonio Seguí) con sus proyecciones y juegos colorísticos.
Convocada una de las más grandes estrellas del ballet de nuestro tiempo como es Alessandra Ferri para interpretar dos dúos con Bocca, la bailarina resultó un bálsamo de poesía y técnica superior en «Other Dances» (Chopin-Robbins) y «Manon» (pas de deux de MacMillan sobre música de Jules Massenet). Comprensión absoluta entre ambos; la maravillosa Ferri con su elevación y «souplesse» y el energético Bocca, con pasión y potencia, provocaron una larga -y merecidísimaovación.
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