11 de agosto 2005 - 00:00

Pepe Soriano volvió a su personaje favorito

Pepe Soriano en «Cargo de conciencia» de Emilio Vieyra, enun papel que recuerda su clásica composición de Lisandrode la Torre.
Pepe Soriano en «Cargo de conciencia» de Emilio Vieyra, en un papel que recuerda su clásica composición de Lisandro de la Torre.
En medio de una campaña electoral caracterizada por figuras del mundo del espectáculo convertidas en candidatos, Pepe Soriano demuestra un espíritu más conservador que muchos de sus colegas. El prefiere seguir dedicándose a actuar como político en la ficción del nuevo film de Emilio Vieyra, «Cargo de conciencia», con un elenco que incluye a Rodolfo Ranni, Ruben Stella, Aldo Barbero, Ricardo Bauleo, Cecilia Narova,Alicia Zanca, Graciela Pal, Norberto Vieyra, Cecilia Maresca y Adrián «Facha» Martel.

«Agradezco la posibilidad que me dio esta película para volver a hacer el tipo de pesonaje que más me interesa»,
comenta Soriano en diálogo con este diario.

A diferencia del Lisandro de la Torre que compuso en «Asesinato en el senado de la Nación» dirigida por Juan José Jusid hace dos décadas, cuando el país volvía a la democracia, ahora Soriano tuvo que encarnar al único político limpio en una trama policial donde todos los personajes de la clase dirigente tienen algún tipo de participación en distintos negociados. «Por eso en la película yo estoy como al margen de los demás personajes, y en general me dedico a monologar. Tuve escenas con Stella y con Ranni, pero en realidad tuve una semana de rodaje prácticamente solo improvisando textos que trabajaba con Vieyra».

El actor de «La Patagonia rebelde» está especialmente conforme y sorprendido del método de trabajo de Vieyra, un realizador que con más de 30 películas, probablemente sea en la actualidad el director en actividad que más millones de espectadores llevó a los cines con películas populares como los tres primeros films de Sandro (los que inventaron al mito, como «Gitano», «La gran aventura», «Los irrompibles» o «Todo o nada»).

«Tuve básicamente monólogos, y para desarrollarlos trabajamos los textos con Vieyra y luego era como si me pusieran en una tribuna, y yo iba armándolo. Me encantó la libertad que me dio Vieyra para hacer el personaje, y lo que realmente me pareció fabuloso es la profesionalidad con la que dirige y la energía que pone para filmar, siendo un hombre mayor».

Vieyra
le lleva siete años al actor nacido en 1929 (cumple años el 25 de septiembre) que esta semana no pudo concurrir a almorzar con Mirtha Legrand a causa de su actividad teatral junto a Facundo Arana en « Visitando al Sr. Green».

Siendo uno de los actores más respetados del cine de habla castellana, no está de más preguntarle por qué él prefiere hacer del héroe, y no encarnar a un corrupto.

«No me gustaría hacer un trabajo que pueda generar algun tipo de fascinación por el mal, es difícil...». Soriano
se queda dudando, y cuando se le pregunta si también existe el temor de meterse demasiado en un personaje que no le gusta, asiente sin necesidad de más explicaciones. «Cuando hice de Lisandro de la Torre en el teatro me identifiqué totalmente con esa vehemencia por luchar contra la corrupción, esa bronca y esa frustración que sentía un luchador como Lisandro, cuyo único acto de cobardía fue el suicidio, en vez de seguir vivo y continuar la lucha. Como actor me identifiqué mucho con esa lucha que parece imposible, que a veces uno la siente en este oficio. Porque hay actores que tienen de todo, pero hasta hace no tanto tiempo Anthony Hopkins andaba sin un centavo. En cambio cuando hice de Franco, nunca hubiera querido meterme en ese personaje, si no hubiese tenido también la oportunidad de interpretar al doble de Franco, porque de eso se trabata 'Esperame en el cielo'. El énfasis estaba puesto en el hombre que hacia del doble del dictador y no en Franco, ésa fue mi condición al aceptar esa película, con un gran director como Antonio Mercero».

Sin embargo, para hacer de villanos no se anda con chiquitas, ya que no duda en afirmar que si ahora pudiera elegir un papel para hacer en teatro, sería «Ricardo III». «Es que hay todo tipo de personajes que pueden ser considerados villanos. Una de mis películas que más me conformaron fue 'Las venganzas de Beto Sánchez' de Hector Olivera» (fotografiada por Víctor Hugo Caula, el mismo de «La Patagonia rebelde» y de «La nona» con el que ahora volvió a trabajar en «Cargo de conciencia»).

«Personajes como Beto Sánchez, que sale a matar a todos a los que culpa por la desgracia de su vida, son totalmente actuales, salen del rencor, de la impotencia, de la frustración de una sociedad que vive en una mentira permanente. Otro personaje que me gustaría hacer es Dorrego. Y en todo caso, lo que me gustaría es seguir trabajando en esta línea de personajes como el senador de 'Cargo de conciencia'».

Entrevista de Diego Curubeto

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