24 de abril 2003 - 00:00

Pese a los esfuerzos, la ficción sigue mal en TV

Pablo Echarri y Celeste Cid
Pablo Echarri y Celeste Cid
L os actores de televisión vuelven a mostrar signos de preocupación pues la promesa de incorporar más ciclos de ficción a los canales dio, hasta la fecha, un balance negativo. Sin embargo, ante la ausencia de ratings que confecciona Ibope (dicen que los people-meters volverán a entrar en vigencia dentro de 3 meses y que a cambio se ofrecerá la endeble encuesta telefónica) es incierta la posibilidad de que surja una nueva modalidad de medir el éxito o fracaso. Tampoco se sabe si esta nueva realidad atenuará por un tiempo la tendencia de levantar programas.

Desde enero hasta la fecha, ya culminaron varias ficciones por el bajo rating, en tiempos donde la mayoría de los canales sigue trabajando deficitariamente, sin la pauta publicitaria deseable, y donde el terreno no es el más propicio para sostener costosas ficciones a pérdida o para innovar.

Entre las que funcionaron -según el rating y la pauta publicitaria-figuran las cuatro novelas «Costumbres argentinas», «Son amores», «Resistiré» y «Soy gitano».

«Canal 9» fue el más golpeado: ya levantaron «Infieles», de Enrique Estevanez, que se vio el año pasado en «Telefé» y esta vez intentó repuntar en «Canal 9», pero la culminaron abruptamente por su baja medición (entre 5 y 6 puntos) a las 22.

«Rincón de luz»
, de Cris Morena, tampoco mide lo deseable (entre 6 y 7 puntos) pero se acepta para la franja de las 18.

Celeste Cid y Pablo Echarri en "Resistiré" ("Telefé"), uno de los escasos nuevos ciclos que sí se han afirmado en el rating. Levantarían «Femenino masculino», sin la emisión de la totalidad de los 13 capítulos pautados amparándose en el contrato, que establecía que de no conseguirse el rating deseable, la miniserie podría finalizar abruptamente. Producida por dos de «Los simuladores», con Gabriel Goity y Fernán Mirás, no superó los 4 puntos de rating promedio y sufrió mudanza de horario (pasó de las 23 a las 22).

Con un costo mínimo de 20 mil pesos por capítulo, el ciclo que centraba su conflicto en la homosexualidad se emitió siempre a pérdida a causa de la merma de anunciantes en una franja con rating pobre.

«Malandras»
, con elenco importante ( Rita Cortese, Lito Cruz y Rodolfo Ranni, entre otros) y producción de los hermanos Borensztein, tiene destino incierto pues el rating no respondió: osciló siempre entre los 7 y 9 puntos a las 22 compitiendo contra «Resistiré» y «Soy gitano». Cuando la mudaron a las 23, para probrar si repuntaba, no corrió mejor suerte. Además, congelaron en Canal 9 el segundo proyecto de los Borensztein, «La familia Potente» (la que había desatado la guerra con Claudio Villarruel por supuesto plagio) por falta de presupuesto.

La única ficción que funciona en Canal 9 es «
Rebelde Way», aunque no logra mediciones como las del año pasado (sus 10 puntos de promedio no rozan remotamente los 14 y 15 puntos del año pasado). Sin embargo, conforma a sus directivos ya que, junto con «La peluquería de los Mateos», es lo más visto del canal (entre 10 y 12 puntos).

«Telefé» emite con éxito
«Costumbres argentinas» (entre 20 y 22 puntos de rating que se alterna con «Son amores» para ganar la franja horaria) y «Resisitiré (entre 18 y 20 puntos, también se alterna con «Soy gitano» para liderar). Sin embargo, no funcionaron «Zafando» ni «Tres padres solteros». A ambas se las cambió al fin de semana, lo que constituye una señal de disconformidad. Pero a «Zafando», luego de mudarla, la levantaron pues en su última emisión midió escasos 6.9 en el competitivo horario de las 23.

Otra con destino incierto es
«Tres padres solteros», que también se cambió de día por su bajo rating y oscila ahora entre 8 y 9 puntos los domingos a última hora. Esta tira de Luis Mentasti, con Gastón Pauls, Juan Leyrado y Gustavo Garzón, sobre las desventuras de los hombres y la paternidad, cuesta 300 mil pesos por capítulo pues está realizada en fílmico, como «Zafando», que insumió 80 mil pesos por programa. Esta última, de Beto Stagnaro, contaba en clave de tragicomedia los esfuerzos de un marido por ocultarle a su mujer que estaba en bancarrota, mientras aceptaba en cada capítulo un trabajo distinto.

En ambos casos, sus productores no resultaron tan perjudicados pues la concepción inicial de estos programas era su comercialización en el exterior. Claro que no podrán ostentar altas mediciones en sus estrategias de venta. Sin embargo, muchos programas que aquí fracasaron han funcionado bien en el exterior y viceversa. Por caso, ciclos que no lograron buen rating en Argentina como
«Camino a la gloria», «Recursos humanos» o el reality de los actores, en el exterior han sido furor, mientras éxitos locales como «Videomatch» o «CQC» han recibido críticas y fueron levantados en países extranjeros.

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