Poca seducción y algo de filosofía básica

Espectáculos

«Ardiente seducción» (Lie with me, Canadá, 2005, habl. en inglés). Dir.: C. Virgo. Guión: T. Berger, C. Virgo. Int.: L.L. Smith, E. Balfour, P. Shannon, M. Faccioso, K. Lynch, R. White, K. Lehman.

Quienes la leyeron, dicen que esta película es superior a la novela de Tamara Faith Berger en que se basa. Lo cual hablaría muy mal de dicho libro, con el que Berger, redactora de revistas pornográficas, quiso mostrar el lado más humano, frágil y sensible de una joven ninfómana. Encima la película muestra ese lado sin profundidad alguna. Tampoco profundiza en lo de ninfómana, pero, eso sí, la muestra con todo gusto, y con una fotografía preciosa, de colores cálidos y ambientes bonitos, estilo pornosoft de qualité (en ese sentido, más vale tratar de conseguir las primeras de Nadine Trintignant, «
Fragilité, ton nom est femme», y «Mon amour, mon amour», donde se ve menos, pero se piensa más).

El argumento es básico: hay una linda chica (la modelo Lauren Lee Smith, de hermosos ojos, bien expresivos), que no tiene nada que hacer, pero se entretiene bastante explícitamente, sobre todo con un joven artista que, según parece, tampoco tiene nada que hacer. Salvo -ahí está el detalle- lavar y cuidar al padre enfermo. Por su parte, ella sufre el desgaste conyugal de sus padres. Ese vínculo indeseado con el dolor y con la conciencia del final, que cada uno vive a su modo, pone sobre el tapete los miedos de ambos jóvenes a expresar ciertos sentimientos y animarse a formar una pareja. Hay sexo seguro (con tanto plano de profilácticos que parece una campaña de Salud Pública), lo que no hay son amores claramente seguros. El caso es que esta chica practica el sexo sin compromiso afectivo, como una descarga, o como una especie de adicción que no le sirve de mucho, a juzgar por la angustia en que se va hundiendo.

Escenas de cama se ven varias, hasta aburrirse. Pero, la verdad, no hay mayor seducción. Apenas algunas miradas,y cada tanto un mínimoverso. Tampoco hay mayor reflexión. Los pensamientosen off de nuestra ninfómana -no pasan de filosofía básica- (y casi siempre monotemática) con lenguaje vulgar, salvo alguna que otra ocasión. Por suerte, lo último que le escuchamos son dos líneas de un buen poema, que ella dice como cierre de la historia, y es buen consejo para enamorados.

P.S.

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