Primer trimestre crítico para industria del cable

Espectáculos

L a industria de la televisión paga está atravesando por un momento crítico, tanto los operadores (Cablevisión, Multicanal) como las señales, y no sólo en la Argentina. Después de un leve repunte de la inversión publicitaria en el último trimestre de 2002, y a pesar de la baja actual del dólar, la situación actual en general es mala y advierte bastante pesimismo en el sector, por varias razones.

En la Argentina, por el lado de las señales, la suspensión de las mediciones de rating que realiza Ibope se convirtió en un verdadero problema ya que las agencias y las empresas, sin los números de audiencia en la mano no quieren pautar, lo que significa una notable baja en los ingresos de los canales. Esa situación tenderá a mejorarse desde el lunes, cuando empiece a medirse nuevamente.

A esto hay que sumar el llamado a convocatoria de acreedores de DirecTV, que autoriza a la empresa satelital a no pagar sus deudas a los proveedores de contenidos. Estas deudas, en la mayoría de los casos, ascienden a cifras millonarias en dólares.

Por el lado de los operadores, los endeudados y principales MSO (Multiple System Opera-tor) del país,
Cablevisión y Multicanal empezaron a padecer el embate de los fondos buitres, como informó este diario el lunes pasado. ¿Qué significa esto? El fondo estadounidense WR Huff Asset Management Co. aseguró que tomará el control de Cablevisión antes de que termine 2003, con un mecanismo similar al ya utilizado en otros casos por entidades financieras, bonistas y acreedores en general: capitalizar sus acreencias, o sea convertir en acciones los bonos y obligaciones negociables emitidos por la empresa deudora.

Huff
ya tendría la representación de más de 40% de las acreencias de Cablevisión. Según una fuente «dado que Cablevisión tiene un valor de mercado hoy de unos u$s 750 millones, y debe cerca de u$s 1.000 millones, está claro que las acciones tiene escaso valor y los verdaderos propietarios somos los acreedores». WR Huff, además, ya habría acumulado fuertes tenencias de deuda de Multicanal, también en cesación de pagos como Cablevisión.

Sin embargo, las acechanzas sobre
Multicanal no serían tan inmediatas como para Cablevisión: en este último caso los tribunales ante los que se acciona son estadounidenses, igual que las tres partes involucradas (los dos accionistas y el acreedor); en cambio, en el caso de Multicanal, las dificultades para avanzar en una causa contra una empresa de capital nacional y en juzgados argentinos habría desalentado a los bonistas que representa Huff.

•Clandestinos

A estos serios problemas deben agregarse otros que también preocupan a la industria. Uno de los principales es la proliferación de conexiones clandestinas. Se estima que del millón de abonados que se dieron de baja cuando la devaluación y la pérdida de poder adquisitivo golpeó a los argentinos, 800 mil estarían conectados de forma ilegal.

La cantidad fue aumentando con el correr de los meses debido a la falta de legislación y penalización en este sentido. El aumento de los abonos a lo largo de este año tampoco favorece el blanqueo de los clandestinos, y llevó a mucha gente a dejar de pagar o dar de baja el servicio.

El asunto de las conexiones clandestinas va mucho más allá de un vecino que se «cuelga»: es un negocio que obviamente incluye a personal especializado de las empresas. Además se han comenzado a vender decoders «truchos» que permiten ver todas la señales codificadas (fútbol, adultos, premium de películas). Se comercializan en unos 200 pesos, y con «garantía» de seis meses. Esta «garantía» se ofrece ya que los proveedores de señales cambian las frecuencias para combatir este delito; entonces, el comprador en negro acude a la persona que le vendió el decodificador, y se lo actualizan.

Por otra parte, la
Cámara Argentina de Distribuidores de Señales Satelitales ( CADiSSa), y sus miembros asociados, que incluye a la mayoría de los programadores como HBO, LAPTV, Claxon, Pramer, etc., han comenzado hace pocos días a instrumentar auditorías de abonados en las empresas de cable de todo el país.
En la etapa inicial se auditarán los operadores del área metropolitana y conurbano bonaerense (
Cablevisión, Multicanal, Telecentro) y más tarde el resto de los operadores del interior. El objetivo fundamental de éstas es conocer con exactitud el número de suscriptores a los sistemas. Este ha sido un tema de conflicto permanente entre los programadores y los operadores, ya que de la cantidad de abonados que declaran los operadores depende la cantidad de dinero que cobran los programadores. Se suponía que con los problemas económicos que padecieron (y padecen) los operadores estos datos se iban a blanquear, pero sin embargo esto no fue así.

•Latinoamérica

Como se decía al principio, la situación de la industria de la TV paga no sólo es mala en Argentina. Cuando nuestro país (el pilar sobre el que se erigió la otrora pujante industria) salió del «uno a uno» y las arcas de los proveedores de señales se resintieron de forma alarmante, hubo un intento de expandirse en otros mercados importantes que no habían sido explotados de forma apropiada, como México, Brasil y Venezuela, que juntos suman más de 250 millones de habitantes.

Sin embargo los gerentes de marketing se encontraron con realidades bastante decepcionantes. Los mexicanos son fanáticos de las telenovelas y el fútbol, y eso se los ofrece de forma gratuita la televisión abierta. Además, la mayor parte de la gente con poder de compra ya fue captada por el satélite. Lo mismo sucede en Brasil, donde también dominan las empresas satelitales y la TV abierta está bien conceptuada por su calidad. En Venezuela, finalmente, conspira la conocida situación política y económica imperante bajo la presidencia de
Hugo Chávez.

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