"Quino" recibió el premio Príncipe de Asturias

Espectáculos

El creador de Mafalda, el humorista gráfico argentino Joaquín Salvador Lavado Tejón, conocido mundialmente como "Quino", fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2014.

Esta distinción le llega al genial dibujante el mismo año en que se celebra el 50° aniversario de la creación de este personaje, traducido a más de treinta idiomas y llevado al cine y la TV.

El creador de Mafalda, dijo que vivió "con sorpresa y alegría" la obtención del reconocimiento al que calificó como "un lindo regalo".

"No me gusta el término especial porque se usa para cualquier cosa. No sé si este premio es especial o no, pero leyendo algunos de los que recibieron el galardón años anteriores, gente muy prestigiosa, estoy muy contento de que me haya tocado a mí también", dijo Quino en declaraciones a la prensa.

El dibujante aseguró que para él significa esta distinción "un honor muy grande". "Me cayó como un lindo regalo, no lo esperaba. Nunca tomo conciencia de esto", indicó.
El humorista gráfico contó que "no volvería a hacer a Mafalda" y reveló: "Yo quería ser Picasso".

"Cuando me preguntan qué pensaría Mafalda de tal cosa yo digo que lo mismo que dijo en su momento frente a acontecimientos similares. Cuando la hacía, parecía que el mundo iba a cambiar para mejor, había muchas esperanzas y al final siguió todo como siempre", agregó.

En su fallo, el jurado destacó que "la obra de Quino conlleva un enorme valor educativo y ha sido traducida a numerosos idiomas, lo que revela su dimensión universal", y subrayó que "sus personajes trascienden cualquier geografía, edad y condición social".

Asimismo, recordó que el argentino "alcanzó fama internacional con la creación del universo de Mafalda, una niña que percibe la complejidad del mundo desde la sencillez de los ojos infantiles".

"Mafalda, la principal protagonista del trabajo creativo de Quino, es inteligente, irónica, inconformista, contestataria y sensible. Sueña con un mundo más digno, justo y respetuoso con los derechos humanos", añadió el veredicto difundido en Oviedo, España.

Finalmente, enfatizó que "al cumplirse el 50 aniversario del nacimiento de Mafalda, los lúcidos mensajes de Quino siguen vigentes por haber combinado con sabiduría la simplicidad en el trazo del dibujo con la profundidad de su pensamiento".

La candidatura del "padre" de Mafalda se impuso en las últimas votaciones al periodista mexicano Jacobo Zabludovsky, al filósofo Emilio Lledó, la periodista congoleña Caddy Adzuba y el biólogo español afincado en Estados Unidos Francisco José Ayala.

A lo largo de su historia, el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades fue concedido, entre otros, a Annie Leibovitz, Shigeru Miyamoto, The Royal Society, los diarios El País, El Espectador y El Tiempo, Luis María Anson, la agencia de noticias española Efe, Václav Havel, la CNN, Umberto Eco, George Steiner, Hans Magnus Enzensberger y Ryszard Kapuscinski. El premio está dotado con una escultura diseñada por Joan Miró, 50.000 euros, un diploma y una insignia.

Joaquín Lavado descubrió su vocación por el dibujo de la mano de su tío Joaquín Tejón y, aunque comenzó estudios de Bellas Artes en su ciudad natal de Mendoza, los abandonó en 1949 dispuesto a "dedicarse a las historietas y al humor".

En 1954 publicó su primera página, pero la fama le llegaría diez años después con la creación de Mafalda, que dibujó inicialmente para una campaña de publicidad que finalmente no se llevaría a cabo.

Las tiras de Mafalda, una fan de los Beatles y enemiga acérrima de la sopa, pasan a publicarse en 1965 en el diario El Mundo, momento en que comenzará su expansión, primero por Sudamérica y luego el resto del mundo, llegando a Europa en 1969 de la mano del escritor y semiólogo italiano Umberto Eco, que la califica de "heroína iracunda".

La fama y el interés de Mafalda ha trascendido incluso su "muerte", ya que sus libros sigue reimprimiéndose, ha tomado la forma de dibujos animados e incluso se ha adaptado a las nuevas tecnologías, pese a que Quino dejó de dibujarla en 1973.

Quino tomó esa decisión, según se afirma en su página web oficial, porque "ya no siente la necesidad de utilizar la estructura expresiva de las tiras en secuencia", aunque aceptó seguir dibujándola en ocasiones especiales para campañas de organismos como UNICEF.

Dejá tu comentario

Lo que se lee ahora