20 de enero 2004 - 00:00

Rara mezcla de malambo, Piazzolla y cartoneros

Rara mezcla de malambo, Piazzolla y cartoneros
«Pasiones argentinas. Algo más que tango». De Adrián Aragón y Erica Boaglio. Dir.mus: Juan Martín Medina. Músicos: J. M. Medina y Lidio Reyes. Canto: Paulina Torres y Daniel Ramis. Bailarines: A. Aragón, E. Boaglio, J. Cejas, R.Astrada, F. Oger, R. Collante y otros. (Teatro Lola Membrives).

U n grupo de productores mexicanos llegó a nuestro país con la intención de filmar una miniserie y meterse en el negocio de la televisión argentina. Ya instalados aquí, descubrieron además la posibilidad de armar un espectáculo que combinara el tango con el folklore y que les permitiera luego salir de gira por el mundo.

Convocaron a una pareja de bailarines-coreógrafos (Erica Boaglio y Adrián Aragón, ex integrantes de la compañía «Tango x 2») para que organizaran los cuadros bailados, y a un músico (el flautista y saxofonista Juan Martín Medina) para que se encargara de lo sonoro. Así nació este «Pasiones argentinas» que acaba de debutar en el teatro Lola Membrives.

La fórmula -pese a la expresada intención de romperla- es conocida. Se trata de cuatro cuadros que pretenden reflejar momentos y personajes de la Buenos Aires de hoy. Para eso, desfilan bailarines, músicas y cantantes a la manera de una revista. El eje no está entonces en la tensión dramática sino en la misma puesta, en el movimiento escénico, en la capacidad de músicos, cantantes y bailarines.

Sin embargo, «Pasiones argentinas» se queda a mitad de camino. No es un espectáculo deslumbrante por su despliegue; la escenografía y las luces son sencillas y suena música grabada -con pequeños aportes en vivo de flauta, bandoneón y guitarra-. Pero tampoco estamos frente a grandes figuras del tango o del folklore, y aunque todos intentan cumplir sus papeles con profesionalismo, son muy pocos -el saxofonista Medina, la bailarina Fernanda Oger, el bandoneonista Lidio Reyes, algunos integrantes del cuerpo de baile-los que logran destacarse y romper la monotonía de lo muy conocido, de lo ya visto y oído.

Quizá «Pasiones...» pueda funcionar en el exterior. No sin picardía demagógica, se ha planteado un vestuario atrevido con transparencias nada sutiles, con juegos coreográficos alrededor de lo sexual y con hermosas mujeres a las que da gusto mirar. No faltan las referencias a la actualidad de los cartoneros -mucho más felices que los de la realidad, claro-. Y, como en aquellos viejos shows para turistas, el malambo, la chacarera y la zamba se mezclan con Piazzolla -lo más escuchado en este espectáculo-y Pugliese. En cambio, para el ojo y el oído argentinos, acostumbrados a ver propuestas similiares, queda muy poca pulpa una vez atravesada la cáscara.

Dejá tu comentario

Te puede interesar