50 años de "Exile on Main St.", el disco definitivo de los Rolling Stones

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Desde un sótano húmedo en una villa francesa la banda dio origen a un álbum mítico

En la primavera de 1971, los Rolling Stones se vieron forzados a dejar el Reino Unido para vivir en Francia, el desencadenante fue los graves problemas con el fisco que arrastraba la banda.

El 12 de mayo de 1972 la banda lanzaba "Exile on Main St." un disco que para muchos es el mejor de toda su discografía (me incluyo) sin embargo el proceso fue arduo y tuvo su origen en ese exilio francés. A continuación un repaso por la historia detrás del álbum que hoy esta cumpliendo 50 años.

"La primera vez que vi Nellcôte pensé que seguramente iba a poder manejar la maldición del exilio. Era una casa increíble, justo al borde de Cap Ferrat, con vista a la bahía de Villefranche (...) Me despertaba pensando: ¿esta es mi casa? Ya era hora de que se hicieran bien las cosas. Sentíamos que nos merecíamos esa grandiosidad después de la miseria del Reino Unido." afirma Keith Richards en "Vida" su autobiografía, sin embargo aquel lugar encantador y de transición se convertiría en un lugar fundamental, ya que allí Mick Jagger, Richards, Bill Wyman, Mick Taylor y Charlie Watts comenzarían a darle forma a "Exile".

La intención inicial de la banda era grabar en Niza o en Cannes, pero por cuestiones de logística fue algo imposible, si bien todos estaban en Francia, cada uno había elegido diferentes destinos, la casa de Richards se convirtió en la sede elegida a partir del inmenso sótano que poseía y la posibilidad de poder utilizar un estudio móvil que habían armado.

Tal y cómo se puede ver en el documental "Stones in Exile" (2010), aquellas múltiples salas del sótano no eran nada lujosas, todo lo contrario. Repletas de humedad y cables para poder tener electricidad, el ambiente era bastante denso y lúgubre.

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"Ahora me doy cuenta de que 'Exile' se hizo en circunstancias muy caóticas y con medios de grabación muy innovadores. Aunque ese nos parecía el menor de nuestros problemas. El más amenazante era: ¿tenemos canciones? Y después venía: ¿tenemos el sonido? Todo lo demás era secundario." Aseguró Keith en "Vida".

Por aquel lugar pasaron también algunos músicos, como Bobby Keys, Jim Price, Nicky Hopkins, Ian Stewart, y Gram Parsons. Aquello no ayudó mucho. Parsons seguía a Richards en sus vicios y se dice que a Jagger no le gustaba aquella amistad porque temía que su guitarrista acabara grabando algún disco con el cantante.

Las normas de la grabación las impuso Richards y sus desequilibrados horarios, cabe destacar Keith atravesaba un momento complicado debido a su adicción a las drogas, cada Stone lo llevó como pudo. Taylor confesó que no le gustaba la atmósfera e intentaba permanecer el menor tiempo posible en la mansión, al igual que Jagger, que se ausentaba con frecuencia.

"Raro era el día en el que no había más de cuarenta personas a la mesa a la hora del almuerzo, y lo curioso es que eran diferentes cada día. Te levantabas en la mañana, bajabas a desayunar y podrías encontrarte a Anita (esposa de Keith) fumándose un porro sentada en la escalera y a su lado Keith ensayando con la acústica 'Sweet Virginia', y mientras en la habitación de al lado, Bill llevaba desde las 10 de la mañana haciendo sus partes de bajo con un amigo de Keith dormido sobre los amplificadores. Evidentemente hubiera sido difícil hacer eso en Inglaterra", aseguró Mick Taylor sobre aquellos días.

El trabajo en Nellcôte acabó en octubre de 1971, después de que la policía francesa acudiese a la mansión para interrogar a sus residentes acerca de la visita de traficantes de droga. De este periodo salieron las primeras versiones de "Tumbling Dice" (llamada "Good Time Woman"), "Sweet Black Angel", "Let It Loose" y "Rip This Joint", y las versiones finales de "Casino Boogie", "Happy", "Rocks Off", "Soul Survivor" y "Ventilator Blues".

De allí la producción se traslado a Los Ángeles y se podría decir que todo tomó cierta "normalidad". En esta etapa se sumaron las canciones "I Just Want to See His Face", "Torn and Frayed" y "Loving Cup". La recepción de la crítica no fue muy buena, al disco se le achacaba una mala producción (se entiende desde donde), sin embargo el correr de los años fue revalorizando a "Exile". Puede que las historias detrás de su concepción hayan elevado la vara, pero sin dudas la respuesta esta en sus canciones, 18 de los mejores temas dan forma al disco definitivo dentro de la extensa discografía de los stones.

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