12 de septiembre 2001 - 00:00

Saber y diversión bien equilibrados

En los últimos 11 años, desde la Fundación Konex, Luis Ovsejevich viene concretando una idea de acercamiento de los chicos a la ópera o al ballet; esta temporada propone un despertar a la música clásica, que ocupará el Coliseo los domingos a las 11 de la mañana hasta el 28/10. Esta vez el hilo conductor lo lleva «Gaturro», el personaje del historietista Nik, aquí corporizado y con sus ironías, preguntas y conclusiones.

Entre música, bailes y chistes, se recorre la historia de la música desde el medioevo hasta el ensayo de «La flauta mágica» de Mozart, incluyendo a figuras de históricas, artísticas y literarias como Leonardo da Vinci y la Mona Lisa, Don Quijote y «gatusancho». Se explican con sencillez las reglas del contrapunto y los movimientos de la Sonata.

Despierta gran simpatía y asombro en chicos y grandes la participación de Nahuel Clérici, un talentoso pianista de 11 años que caracterizado como Mozart cuando era niño toca con notable precisión y estilo el «Rondó alla turca» de la Sonata K. 331. Se descubren los dotes de actor del violinista Elías Gurevich que, con los integrantes del Trío Argentino, también vestidos de época, ganan la silenciosa atención de los chicos sin necesidad de pedirlo.

El renacido conjunto Música Ficta enseña la anatomía de los instrumentos, como el cromorno o la viola, y hasta se invita a bailar a los chicos. Todas las ideas son muy buenas, y el espectáculo combina equilibradamente la didáctica con la diversión. Es de esperar que en sucesivas funciones se coordine una dinámica que elimine baches y demoras, ya que los chicos tienen gran facilidad para dispersarse.

En el programa hay una hoja para autógrafos, y los músicos los esperan el foyer para firmarla, aunque en esta función el más solicitado fue el dibujante Cristian Dzownik, el popular Nik y su travieso gato preguntón.

Dejá tu comentario

Te puede interesar