26 de febrero 2026 - 19:48

Se estrenan dos producciones internacionales, pero con acento argentino

“Playa de lobos”, hispano-argentina con Guillermo Francella, y “Un futuro brillante”, rioplatense con Sofía Gala. Dos propuestas disímiles, donde las conspiraciones son un punto en común.

Francella, protagonista de la española Playa de lobos

Francella, protagonista de la española "Playa de lobos"

Se estrenan este jueves dos coproducciones donde nuestro país es socio menor pero luce intérpretes en primer plano: “Playa de lobos”, hispano-argentina con Guillermo Francella en plan de porteño maldito, y “Un futuro brillante”, rioplatense con Sofía Gala. Ambas son bastante particulares, y en ambas hay extrañas conspiraciones. Hasta ahí, las coincidencias.

Ambientada en Fuerteventura, Canarias, “Playa de lobos” es una comedia inquietante. A la hora de irse, un turista se niega a dejar la reposera. El encargado (Dani Rovira, el joven de “Ocho apellidos vascos”, también visto en la serie “Bellas Artes”, etc.) intenta sacarlo pero el otro lo envuelve. Palabra va, palabra viene, le escarba el punto débil y le sugiere un pacto. No contamos más, salvo que algo se enrarece y que el autor, Javier Veiga, seguramente ha visto “Extraños en el tren”, de Alfred Hitchcock, y/o su variante “Tira a mamá del tren”, de Danny De Vito, y acaso también “Sleuth. Juego mortal”, un drama de brillantes diálogos con dos personajes, cada uno tratando de descargar en el otro la responsabilidad de un posible crimen (hay dos versiones, una con Laurence Olivier y Michael Caine y otra con Caine y Jude Law).

Pero, siendo Veiga español, más que seguro es que haya visto, disfrutado y absorbido esas piezas de humor negro de Alfonso Paso con gente que hace propuestas criminales con la mayor elegancia, hay alguno que otro muerto, confusiones, faltas que ocultar, cómplices que pueden fallar y hasta algún inocente que cuando menos se espera saca un as de la manga, como “Usted puede ser un asesino”, “Cuidado con las personas formales” o “Cuatro y Ernesto”. No decimos que Veiga copia esos enredos, pero toma su aire, reduce los personajes y los lleva a la playa. Y es cierto, allí hay lobos, tampoco diremos de qué especie.

“Un futuro brillante”, de la uruguaya Lucía Garibaldi, es otra cosa, es un cuento dramático de ciencia ficción, o más bien de ficción política, un relato alegórico de moraleja amarga. Transcurre en un país incierto, de dieta mezquina, sin animales de ninguna especie, donde los jóvenes más valiosos son elegidos para viajar al lugar que todos sueñan, el Norte. Casi todos en ese país hablan maravillados del Norte sin haber ido, y no les aflige saber que quienes se fueron nunca más volvieron ni tampoco enviaron siquiera una postal, nada.

Se supone que están en el mejor de los mundos y tal vez sea cierto, pero uno sospecha que estamos hablando de otro mundo, más lejano. A los habitantes del país tampoco les aflige saber algo del Sur Profundo. Nadie quiere ir allí. Bueno, ahora hay una elegida que tampoco está segura de ir al Norte. Ella tiene sus dudas. Y tiene un antecedente. Hace un tiempo, otra elegida logró quedarse. Lo hizo por amor, pero con una artimaña que la dejó marcada. Esto que contamos es apenas una parte de lo que pasa en “Un futuro brillante”, película extraña, tan aséptica como la sociedad que describe, y tan oscura y sugerente que da miedo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar