22 de junio 2011 - 09:50

Se lanzó eufórico hacia el público... pero nadie lo agarró

La euforia le jugó una mala pasada al baterista Brandon Gillies, de la banda australiana Hillsong.

Durante un recital en Brasil anunció a los asistentes que correría por la pasarela y se lanzaría sobre ellos.

Uno de los clásicos rituales del rock casi termina en tragedia: el público se distrajo y no agarró al músico, que terminó en el suelo.

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