25 de mayo 2002 - 00:00
Seis detenidos en allanamientos por secuestros express
Fueron arrestados en distintos operativos realizados por la Policía en varios puntos del Gran Buenos Aires y Capital Federal. Los efectivos también hallaron varios vehículos, armas y joyas. En uno de los allanamientos fue liberado en Martín Coronado un empresario que había sido privado de su libertad. Los procedimientos se realizaron en el marco de una investigación por secuestros express.
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Todos los hechos fueron realizados en la modalidad de secuestro a personas, por quienes solicitaban como rescate a familiares o amigos una cifra relativamente baja y liberaban al cautivo lo más rápidamente posible, una vez satisfecha la exigencia de dinero.
Entre los objetos secuestrados se encuentran 10 automóviles, algunos importados, comprados por los delincuentes con plata obtenida en los ilícitos y dinero en efectivo proveniente de los rescates.
Los policías también incautaron más de 20 armas de grueso calibre, cargadores para fusiles automáticos livianos (FAL), 20 celulares, gran cantidad de alhajas, tarjetas de débito y crédito, documentos personales de los damnificados y cédulas verdes de sus automóviles.
"En general los vehículos de los asaltados no eran robados. O bien se les permitía quedarse con ellos o eran posteriormente abandonados por los ladrones", dijo la fuente.
También se explicó que la banda interceptaba a las víctimas cuando se desplazaban en sus automóviles por el sector norte porteño, especialmente en los barrios de Núñez y Saavedra y en algunos casos en la zona del Gran Buenos Aires lindante con la Capital Federal.
Una vez dominadas las personas elegidas, si poseían tarjetas bancarias eran llevadas hasta un cajero automático donde las obligaban a extraer dinero de sus cuentas.
No satisfechos con ese despojo solían hacerse guiar hasta el domicilio del secuestrado, que era desvalijado.
Pero tampoco este botín conformaba a los delincuentes, que acto seguido hacían que la víctima llamara por teléfono a un familiar o amigo a quien le debía explicar que estaba cautivo y que necesitaba que le alcanzara a un sitio determinado por los secuestradores una suma de dinero que pudiera reunir en poco tiempo.
Ese lapso iba desde un par a no más cinco o seis horas como máximo y las cifras oscilaban entre los 5.000 y 1.000 pesos como promedio, según surgió de las denuncias presentadas por los damnificados.
La pesquisa había comenzado a fines de febrero o comienzos de marzo de este año, al detectarse los primeros secuestros. Los detectives tienen "fotografías y filmaciones de los delincuentes cuando ingresaban con sus víctimas a los cajeros automáticos", acotó la fuente.
También poseen "identikits proporcionados por los secuestrados y rastros que dejaban en los vehículos de los cautivos. En otras palabras la participación de los detenidos en los delitos está absolutamente probada", aseguró el comisario Rodrigo.
Estos hechos fueron denominados "express" para diferenciarlos de los secuestros extorsivos en los que las víctimas pasan largo tiempo en cautiverio mientras se realizan negociaciones entre los delincuentes y familiares para la entrega del rescate por cifras muy superiores.




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