25 de mayo 2002 - 00:00

Seis detenidos en allanamientos por secuestros express

Fueron arrestados en distintos operativos realizados por la Policía en varios puntos del Gran Buenos Aires y Capital Federal. Los efectivos también hallaron varios vehículos, armas y joyas. En uno de los allanamientos fue liberado en Martín Coronado un empresario que había sido privado de su libertad. Los procedimientos se realizaron en el marco de una investigación por secuestros express.

Seis personas fueron detenidas ayer durante 19 allanamientos realizados en el barrio porteño de Nuñez y en las localidades de San Fernando, Tigre y San Martín en el Gran Buenos Aires, donde además se recuperó parte del dinero y objetos sustraídos durante varios secuestros express.

La Seccional 35 de la Policía Federal, a cargo del comisario Jorge Rodrigo, informó que, además de los apresados durante los procedimientos, los investigadores encontraron vehículos, armas, joyas, tarjetas de crédito, dólares, pesos, patacones y documentos de identidad obtenidos como botín por los delincuentes.

La Policía Federal contó en esta oportunidad con la colaboración de personal de la Delegación de Investigaciones y de la Departamental de San Isidro, en razón de que, si bien la mayoría de los delitos ocurrieron en barrios porteños, los secuestradores vivían en las zonas norte y noroeste del Gran Buenos Aires.

El comisario Rodrigo comentó que "la banda fue totalmente desarticulada, porque aparte de los detenidos hay varios delincuentes perfectamente identificados, sobre quienes ya hay orden judicial de captura emitido por el juez porteño en lo Criminal de Instrucción Julio Corvalán de la Colina".

Además, en uno de los allanamientos fue liberado un empresario de la localidad bonaerense de Villa Adelina que permaneció secuestrado durante ocho días en la localidad de Martín Coronado, partido de Tres de Febrero. El caso -que permaneció bajo hermetismo durante toda la semana-, fue resuelto ayer por la mañana por la Delegación de Investigaciones (DDI) de San Isidro, cuando la policía interceptó el auto donde trasladaban al secuestrado.

Los seis detenidos integraban una sola banda, que de acuerdo a constataciones preliminares realizadas por los investigadores es autora de al menos 20 secuestros express.

Todos los hechos fueron realizados en la modalidad de secuestro a personas, por quienes solicitaban como rescate a familiares o amigos una cifra relativamente baja y liberaban al cautivo lo más rápidamente posible, una vez satisfecha la exigencia de dinero.

Entre los objetos secuestrados se encuentran 10 automóviles, algunos importados, comprados por los delincuentes con plata obtenida en los ilícitos y dinero en efectivo proveniente de los rescates.

Los policías también incautaron más de 20 armas de grueso calibre, cargadores para fusiles automáticos livianos (FAL), 20 celulares, gran cantidad de alhajas, tarjetas de débito y crédito, documentos personales de los damnificados y cédulas verdes de sus automóviles.

"En general los vehículos de los asaltados no eran robados. O bien se les permitía quedarse con ellos o eran posteriormente abandonados por los ladrones", dijo la fuente.

También se explicó que la banda interceptaba a las víctimas cuando se desplazaban en sus automóviles por el sector norte porteño, especialmente en los barrios de Núñez y Saavedra y en algunos casos en la zona del Gran Buenos Aires lindante con la Capital Federal.

Una vez dominadas las personas elegidas, si poseían tarjetas bancarias eran llevadas hasta un cajero automático donde las obligaban a extraer dinero de sus cuentas.

No satisfechos con ese despojo solían hacerse guiar hasta el domicilio del secuestrado, que era desvalijado.

Pero tampoco este botín conformaba a los delincuentes, que acto seguido hacían que la víctima llamara por teléfono a un familiar o amigo a quien le debía explicar que estaba cautivo y que necesitaba que le alcanzara a un sitio determinado por los secuestradores una suma de dinero que pudiera reunir en poco tiempo.

Ese lapso iba desde un par a no más cinco o seis horas como máximo y las cifras oscilaban entre los 5.000 y 1.000 pesos como promedio, según surgió de las denuncias presentadas por los damnificados.

La pesquisa había comenzado a fines de febrero o comienzos de marzo de este año, al detectarse los primeros secuestros. Los detectives tienen "fotografías y filmaciones de los delincuentes cuando ingresaban con sus víctimas a los cajeros automáticos", acotó la fuente.

También poseen "identikits proporcionados por los secuestrados y rastros que dejaban en los vehículos de los cautivos. En otras palabras la participación de los detenidos en los delitos está absolutamente probada", aseguró el comisario Rodrigo.

Estos hechos fueron denominados "express" para diferenciarlos de los secuestros extorsivos en los que las víctimas pasan largo tiempo en cautiverio mientras se realizan negociaciones entre los delincuentes y familiares para la entrega del rescate por cifras muy superiores.

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