Presentación de «No olvides...». Actuación de Lito Vitale (teclados, voces) y Juan Carlos Baglietto (voz, guitarra, percusión). (Teatro Opera, 1 y 2/12.)
(5-12-00) Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale han consolidado una fórmula que resultó en un producto novedoso. Quizá, hasta se hayan convertido en modelo de una alternativa pocas veces explotada: la del dúo de cantante e instrumentista, pero no en el habitual reparto de voz acompañada sino con espacios compartidos, retroalimentándose mutuamente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por caso, en el dúo de voz y guitarra que formaron Liliana Herrero y Juan Falú para recrear las canciones de Leguizamón y Castilla, aparece la huella de Baglietto-Vitale. En la suma, lejos de perderse uno en el otro, ambos se han potenciado. Vitale, sosteniendo su discurso tímbrico (existe, indudablemente, un «sonido Vitale») en las melodías y en la voz de su compañero. Baglietto, dando rienda suelta a su dramatismo, a su expresividad incomparable. Hacen baladas rockeras, temas pop, zambas o tangos con una estética que podría asimilarse a la del heavy metal; no, por supuesto, por los instrumentos ni el tipo de canciones, pero sí por su energía, su desborde y grandilocuencia.
Como cierre de un capítulo en el que sólo trabajaron con temas conocidos -así hicieron dos discos de estudio y uno en vivo, pero prometen uno con temas originales para el futuro-, actuaron esta vez en el teatro Opera. Para los que vienen siguiendo el trabajo de este dúo no hubo mayores novedades, pero eso no significa que los conciertos no hayan tenido momentos de una calidad artística que se ve poco por estas épocas. Y, sólo como ejemplo, bastaría con mencionar las interpretaciones de «Mienten», «Pasional», «Nada», «Zamba de Lozano», «Tonada del viejo amor», «No olvides que una vez tú fuiste sol» (el pico emotivo más alto), «El témpano» o «Mirta de regreso».
Dejá tu comentario