15 de junio 2005 - 00:00

También con títeres celebran al Quijote

Angel Figol y David Durán explicaron que las marionetasfueron realizadas según la técnica japonesa del bunraku. Su«Quijote», si bien con títeres, está dirigido a los adultos.
Angel Figol y David Durán explicaron que las marionetas fueron realizadas según la técnica japonesa del bunraku. Su «Quijote», si bien con títeres, está dirigido a los adultos.
"Será un sacrilegio pero este Quijote no necesita palabras", dicen sus creadores. Con más de veinte años de trayectoria en el teatro de títeres y objetos, la Compañía valenciana «Bambalina Titelles» llegó a la Argentina para presentar una singular versión del Quijote, carente de texto e iluminada sólo con velas. Este espectáculo, creado en 1991 por Jaume Policarpo, alma mater de la Compañía, y dirigido por Carlés Alfaro, está destinado exclusivamente a los adulto y desde hace ya varios meses viaja por el mundo con motivo de las celebraciones del IV Centenario de la publicación del Quijote.

En diálogo con este diario, los actores Angel Figol y David Durán explicaron que las marionetas fueron realizadas según la antigua técnica japonesa del bunraku («que a diferencia de las marionetas de hilo y las de guante permiten crear una simbiosis entre el títere y el actor», según apunta Figol). La compañía ofrecerá dos funciones gratuitas, de «Quijote» mañana y el jueves a las 20.30 en el Auditorio de Centro Cultural Recoleta (Junín 1930).

Periodista:
¿Un «Quijote» sin palabras?

Angel Figol: Parece un sacrilegio hacer esta gran obra de la lengua española sin palabras, pero en el trabajo de dramaturgia se llegó a una esencialidad tan grande que se pudo prescindir del texto. El espectáculo se centra en la amistad entre Don Quijote y Sancho, en sus aventuras y desventuras, recoge la profunda humanidad de estos dos personajes. Es un viaje que recorre toda la novela de Cervantes con su comicidad, su drama y su triste final. Los demás personajes aparecen de modo simbólico a partir de los objetos o a partir de la mirada y la interpretación de los actores. Es un juego de espejos, por momentos la marioneta se independiza del actor mostrando dos pensamientos enfrentados; en otros la marioneta se funde con el rostro del actor convirtiéndose en el mismo personaje.


P.:
¿Cómo es recibida la obra fuera de España?

A.F.: La obra está hecha para verse, no es necesario conocer el libro. Desde luego, si uno ya lo ha leído capta más detalles. En Corea, se nos acercó una chica, lectora del Quijote, y ella nos dijo que luego de ver la obra había descubierto nuevas cosas en
Sancho. Cada cultura recibe esta historia de una manera diferente. En Japón, por ejemplo, son muy conocedores del Quijote, de la cultura española y del flamenco.

David Duran: En Asia existeun mayor respeto por este tipo de espectáculos, porque allí hay una larga tradición de títeres para adultos. En cambio en otros lugares cuesta hacerle entender al público, que aun siendo una obra de títeres, está hecha para un intelecto adulto. A veces los padres piensan que su hijo es mucho más inteligente que el resto, pero ante determinados contenidos los niños desconectan muy pronto. Por eso nosotros ponemos como límite los 14 años.


P.:
El teatro de títeres tuvo un gran apogeo en España cuando colaboraron con él Federico García Lorca, Rafael Alberti, Antonio Machado y otros escritores ¿Qué pasó después?

D.D.: Si nos remontamos a la historia de España, vemos que la dictadura de Francisco Franco hizo mucho daño al teatro de marionetas. En aquella época predominaba el títere de guante y como éste llegaba hasta los pueblos más remotos a través de retablos, Franco decidió utilizarlo como vehículo de propaganda. Anuló a todas las compañías de títeres durante 40 años y las reemplazó por las «Misiones pedagógicas». Los guiones de esas obras eran como noticieros partidarios. En nuestro Museo Internacional de Títeres de Vall d'Albaida (Valencia) se pueden ver algunas de esas marionetas. Es un apartado en el que abundan los curas y los guardias civiles. Felizmente, en la actualidad hay varias compañías trabajando, pero ninguna tiene apoyo oficial, tampoco existe una formación sistematizada porque desde hace 5 años se disolvió la carrera por falta de interesados. Pero nosotros seguimos impulsando la actividad desde Albaida, sede de la Muestra Internacional de Títeres que desde 1985 se sigue celebrando sin interrupción.


Entrevista de Patricia Espinosa

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