28 de marzo 2008 - 00:00

"Todo el mundo quiere unirse a la fiesta"

Washington - La bonanza de precios de las materias primas beneficia ahora a la Argentina, pero el gobierno de ese país haría bien en aplicar una mayor austeridad fiscal antes de que lleguen tiempos adversos, indicaron economistas en una presentación en el BID.

«La expansión económica en América latina se debe en gran medida al alza de precios en sus productos básicos de exportación», indicó un comunicado del Banco Interamericano de Desarrollo. «Pero la experiencia recomienda austeridad en tiempos de bonanza

Los precios altos de materias primas, acompañados de impuestos altos, podrían permitir que la Argentina mantenga altas tasas de crecimiento en 2008 y 2009 y niveles altos de crecimiento más adelante, indicaron expertos de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) en una presentación en la sede del BID. Pero, según estos expertos, será difícil que se apliquen los ajustes cuando se deterioren las condiciones comerciales.

Como es habitual, los economistas que escucha el BID sostienen que «la receta para enfrentar los desafíos derivados de altas tasas de crecimiento, presiones inflacionarias y escasez de energía es la austeridad fiscal y la restricción salarial». Según el economista Daniel Artana, se espera que la Argentina crezca alrededor de 7,5% en 2008, con buenas perspectivas mientras los precios de los productos básicos agrícolas se mantengan altos. Pero «el país crece hoy a costa del crecimiento de mañana», comentó.

Daniel Artana, Juan Luis Bour y Fernando Navajas, los tres economistas jefes de FIEL, indicaron que la Argentina hizo frente al déficit de energía comprando electricidad de Brasil y gas natural de Bolivia, y limitando drásticamente las exportaciones de gas a Chile. Estas decisiones, según los expertos, «han reducido el superávit comercial de la Argentina, mientras un incremento de gastos ha comprimido el presupuesto». «Mientras tanto, las actividades del sector privado se ven limitadas por la escasez de energía», añadió el comunicado.

Los economistas predijeron mayor escasez de energíay advirtieron que las provisiones de gas adicionales de Bolivia y los cortes de las exportaciones a Chile ya no son alternativas políticas viables. Los economistas también expresaron su preocupación por las demandas de salarios más altos para enfrentar la inflación.

«Todo el mundo quiere unirse a la fiesta», comentó Navajas. Tanto él como el resto de los economistas recomendaron restricciones salariales y presupuestarias para lograr una economía más resistente a una caída eventual en los precios de materias primas.

Dentro de una semana comenzará la asamblea anual del BID con sede en Miami. Está prevista para ese evento la presencia del ministro de Economía, Martín Lousteau, y de Martín Redrado, presidente del Banco Central. A diferencia de años anteriores, no promete grandes atracciones la asamblea del BID para funcionarios argentinos, dado el poco interés de los inversores que siempre asisten para apostar a la economía.

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