Son prácticamente solo tres personajes en distintas situaciones extremas. Esto hace que “Punto rojo” sea algo distinto, y no estamos hablando solamente de cine argentino sino de películas de cualquier nacionalidad. Nicanor Loreti, director de la antológica “Diablo”, se superó a sí mismo con esta inclasificable comedia negra que surgió de un cortometraje que el cineasta hizo un poco para matar el tiempo, entre dos largometrajes que se iban demorando. Y cuando vino la pandemia y la imposibilidad de filmar un largo convencional, a Loreti se le ocurrió que la única manera de producir algo era expandiendo ese cortometraje original, “Pinball”, y convertirlo en una película. Esto era posible dado la escasa cantidad de personajes y lo minimalista de las locaciones, un estacionamiento subterráneo y un enorme paraje descampado en algún lugar del conurbano.
Tres personajes en busca de buen terror
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La situación básica es que hay un hombre en un auto que tiene secuestrado a otro en el baúl. Parece poco para alimentar la trama de toda una película, pero Loreti atrapa al espectador con esta situación para luego modificarla radicalmente cuando menos se lo espera, tanto por contar la película de una manera no lineal como para introducir elementos inesperados, por ejemplo una chica que cae desde un avión. Y lo más asombroso de “Punto rojo” es cómo la película genera tensión en forma superior a thrillers más convencionales, esto gracias a un montaje quirúrgico potenciado por el hecho de que el director pensó cada plano antes de filmarlo.
Con solidas actuaciones, humor negro y una trivia futbolera que atraviesa la película de principio a fin, “Punto rojo” es uno de esos seguros films de culto que los fans algún día querrán poder decir que la vieron en el estreno en los cines.
“Punto rojo” (Argentina, 2021), Dir.: N, Loreti, Int.: E. Castro, M. Anghileri, M. Lertora.



