Parece cuento, pero en muchos casos la tartamudez puede corregirse gracias a una terapia musical. Mel Tills, popular cantante country, fue un niño tartamudo. El mexicano Miguel Aceves Mejía ya era adolescente cuando sus compañeros de la fábrica advirtieron que cantando nunca tartamudeaba, lo impulsaron a la radio y terminó siendo El Rey del Falsete, aplaudido en toda Hispanoamérica. Y John Paul Larkin, músico de jazz, tenía 53 años cuando se convirtió en Scatman John, con unos trabalenguas canoros asombrosos.
"Tuve el corazón": cuando el tango redime a dos perdedores
Se estrenó la agradable comedia de Oliver Kolker y Hernán Findling, en la que un muchacho tartamudo logra superar su dificultad gracias a la canción
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Se justifica entonces la excusa argumental de la comedia “Tuve el corazón”, donde un muchacho grande maltratado por la vida, a quien en el barrio seguramente conocen por “el tarta”, empleado de un taller mecánico, cuando está solo canta como el mejor tanguero. Corrijamos, no está solo. Con el fuelle lo acompaña su patrón, que lo crió y lo protege. Hasta que lo descubre un promotor de cuarta, después lo disputa una promotora más hábil, y veremos hasta dónde llega. Pero esa es una parte de la historia.
La otra parte corresponde al antedicho promotor, infeliz que no pega una desde hace años. Los títulos iniciales ilustran muy bien, y con buena síntesis, su pasado entre el tango del hogar paterno y su vida en el negocio del rock, que le brindó lejanas glorias pasajeras y amarguras presentes. Ahora su ex esposa está por iniciar una nueva vida en Israel con el hijo de ambos (y con otro hombre) y para la cercana fiesta del bar mitzvah del chico nadie tiene plata (aunque a él, antes que la fiesta le interesa una posible noviecita). Por ahí van los enredos, a los que se suma otro un tanto enojoso para los viejos milongueros: la fusión con músicas modernas.
Guión y papel protagónico, Oliver Kolber, que también dirige en dupla con Hernán Findling, quien, a su vez, compuso con Lisandro Adrover el tema principal de la película. En el reparto, el Chino Laborde, el recordado Claudio Rissi al bandoneón, Victoria Onetto en muy buen papel, Anita Martínez, Pablo Alarcón, David Masajnik, que hace rato no se lo veía, Milo Lis, y, artista invitada, Karina La Princesita, que en sus recitales suele agregar algunos tangos y aquí hace un lindo dúo con Laborde.
En resumen, hay buen elenco, buen ritmo, menos temas de lo esperado, algunas sorpresas (como ver a Fabio Rey cuando era niño, en el programa de Canal 9 “Grandes valores del tango”) y una constante: en “Fermín”, la anterior película de Kolber y Findling, el personaje también tenía problemas para expresarse, y solo se hacía entender usando frases de temas consagrados (o no tanto). Quizás algún público también tenga sorpresas de otra clase, al ver tantos personajes judíos en el ambiente. No diremos que el tango nació en el Once o Villa Crespo, pero allí nacieron varios de sus mejores músicos y letristas, y el espíritu queda. Esto ya da para otra película.
“Tuve el corazón” (Argentina-EEUU, 2024); Dir.:Oliver Kolker y Hernán Findling; Int.: Oliver Kolker, Chino Laborde, Claudio Rissi, Victoria Onetto, Anita Martínez.


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