7 de febrero 2002 - 00:00

TV: después de la realidad otra vez los reality shows

Playmates, participaron en un reality show
Playmates, participaron en un reality show
E l alto contenido informativo que se apoderó de la televisión durante este último tiempo recuperará paulatinamente sus dosis normales de escapismo y entretenimiento, tal como ocurrió en Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre. Así, mientras la cobertura del cacerolazo y la escalada del dólar dominaron este verano una pantalla pasatista por definición, el público volverá a recibir durante la temporada el contenido al que está habituado: se están programando -con más recaudos que otros años por la devaluación, la recesión y la inflación -grillas con abundantes refritos, más reality shows (algunos nuevos de probado éxito en el exterior como «Operación triunfo» y las secuelas de aquellos que mejor funcionaron) y concursos de preguntas y respuestas.

Como en Estados Unidos, donde los ataques terroristas equipararon los niveles informativos casi a los que hubo en la década del ´70, en nuestro país, desde los estallidos que terminaron con el gobierno de Fernando de la Rúa, se improvisaron inusuales programas «de emergencia», que permitieron inigualables cifras de rating. Noticieros, programas periodísticos (los pocos que continuaron durante enero como «Detrás de las noticias») superaron las marcas habituales y hasta las emisiones en cadena nacional registraron insuales cifras (la designación de Eduardo Duhalde logró con 19.3 ser el quinto más visto de enero, y el anuncio de las medidas económicas consiguió 13.3). También hubo regresos anticipados como el de Luis Majul a «América» y nuevas columnas en los noticieros.

Entonces, mientras en Estados Unidos se fue retornando gradualmente a las series «Friends» o «ER», que volvieron a registrar los mayores índices de audiencia, en nuestro país volverán sólo los reality shows que más atención acapararon y se estrenará el éxito español que bate records de audiencia, «Operación Triunfo», producido por PyP Endemol.

El reality, que constituye una suerte de fusión entre «Popstars» y «Gran hermano», se realiza en un Centro de alto Rendimiento en Barcelona (aquí se montará especialmente para el programa) y forma talentos en canto, baile y arte dramático. Al final, el público es quien elige dos solistas y un grupo musical. Durante el período de aprendizaje, los participantes van recibiendo la visita de celebridades (asistieron Mick Jagger y Ricky Martin, entre otros).

PyP Endemol también quiere realizar «Confianza ciega II» (donde las parejas ponían a prueba su fidelidad) pero la decisión final dependerá de Azul. En tanto, Telefé emitirá «Gran hermano III», pero recién en julio; «Popstars II», estará protagonizado esta vez por varones y «Expedición Robinson III» irá por Canal 13.

Encierro y tortura

En el resto del mundo, la suerte de los reality shows es dispar: en Estados Unidos, a la 11° temporada de «Real world», por MTV se añadió «The chamber» («La cámara»), que ya fue levantado y consistía en encerrar a los concursantes en una cámara para someterlos a torturas como comprobar la resistencia a dar vueltas a toda velocidad, recibir aire disparado sobre la cara a 100 kilómetros por hora o exponerse a temperaturas bajo cero. Eso sí, los participantes firmaban de antemano un contrato por el que los productores quedaban eximidos en caso de tragedia.

En la misma línea, continúa por la cadena ABC
«The chair» («La silla»), donde el participante responde preguntas, a la vez que su ritmo cardíaco es monitoreado mientras recibe agresiones. Frivolizando la escenografía de una ejecución, en «La silla» se puede sufrir de todo, excepto de una descarga letal. También continúa en Estados Unidos «Fear factor» por NBC, donde han llegado a «sepultar» participantes bajo una pila de gusanos vivos o los han hecho comer materia fecal, entre otras atrocidades.

Pero el afán por televisar violencia ha llegado a lo caricaturesco: al estilo de los gladiadores en los circos romanos, robots diseñados como auténticas máquinas «de matar» protagonizarán un nuevo programa. Dotadas de afiladas sierras rodantes, lanzas y mazos, las máquinas se atacan entre sí por control remoto tratando de lograr la aniquilación del contrincante.

Estos espectáculos, que constituyen una auténtica novedad en el negocio de televisar la «vida en directo», aunque se vistan de «agresión civilizada», podrían revelar la atracción que existe en la sociedad norteamericana por la ansiedad de venganza.

En Inglaterra la televisión «post-ataques» no llegó a tal extremo pero, llamativamente tratándose de la BBC, al tiempo que menguó el clima de guerra contra el terrorismo, la cadena asociada con los contenidos culturales viró drásticamente hacia el entretenimiento. Con programas de preguntas y respuestas, cocina o de mascotas, la BBC desplazó gran proporción de los programas culturales. Y el rating ha beneficiado a la cadena que logró ganarle por primera vez desde 1954 a su rival comercial, ITV.

En España, continúan los reality shows más exitosos e invaden los concursos de preguntas y respuestas, o sea, similar a lo que se verá a nivel local. Bate records de audiencia
«Operación triunfo» y en cuanto a los ciclos de preguntas y respuestas, a «Tómbola» y «Alta tensión» se sumó «El gladiador», un programa de conocimientos donde tres jugadores se enfrentan entre sí y el ganador se bate luego con las 200 personas del «coliseo». En el decorado no faltan las antorchas y la arena.

Como en España, la grilla local registrará algunos exponentes:
«Quién quiere ser millonario» regresará a Canal 13, en tanto que «El legado», con Jorge Guinzburg culminaría cuando el conductor se embarque en la versión local de «Crónicas marcianas» (también de PyP Endemol, comenzará en julio por Telefé). «Pasapalabra» con Claribel Medina termina a fines de marzo y «3 X 3» con Héctor Larrea depende del rating. «América» tiene firmado contrato con Pearson por «El eslabón más débil» pero aún no confirmado fecha de lanzamiento.

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