El concierto de U2 en Barcelona parecía una película de ciencia ficción: unas 90.000 personas esperando a que salieran los "extraterrestres" de la inmensa nave espacial que había aterrizado días antes en el Camp Nou.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Three. Two. One. Go". Se apagaron las luces y entre gritos, luces y flashes fueron apareciendo uno por uno los integrantes de esa enorme estructura metálica de más de 50 metros de altura, de cuyo techo colgaba una pantalla de 360 grados y con unas patas que llegaban hasta la mitad del terreno de juego.
Hasta que apareció el capitán de la nave, vestido de negro y con unas inconfundibles gafas semitransparentes, y empezó a lanzar el primero de los mensajes de la noche: "Breathe" (respiren).
Así empezó la noche espacial que Bono y compañía -el guitarrista The Edge, el bajista Adam Clayton y el baterista Larry Mullen Jr.- regalaron a Barcelona para iniciar su nueva gira mundial, "360° Tour", de presentación de su duodécimo álbum, "No Line on the Horizon".
Fueron más de dos horas de show innovador en los que la mítica banda irlandesa hizo vibrar al público de emoción con más de 20 temas, entre ellos algunas de sus piezas maestras ("I Still Haven't Found What I'm Looking For", "Beautiful Day", "City of Blinding Lights" o "Bloody Sunday"), que ya han cruzado varias generaciones con la etiqueta de clásico.
Como siempre con esta banda que es casi tan ideológica como musical, hubo varios momentos en que el espectáculo se parecía más a un mitin liderado por un agitador de conciencias o a una ceremonia elegíaca.
Como cuando Bono, antes de "Angel of Harlem", dijo emocionado: "Esta canción era para Billie Holliday, pero esta noche es para Michael Jackson", y luego remató la canción con algunos pasajes conocidos del "Rey del Pop", como "Don't stop 'til you get enough" (No pares hasta haber obtenido suficiente).
O cuando en la enorme pantalla apareció el arzobispo sudafricano Desmond Tutu, el otro gran artífice junto a Nelson Mandela del final del 'apartheid', con un mensaje de solidaridad para combatir las enfermedades que, como el sida, azotan África.
Cuando llegó "In a little while", Bono recordó los 40 años que han pasado desde que el hombre pisara la Luna y tuvo unas palabras para los astronautas que están en el espacio.
Entonces se encendió la pantalla y aparecieron en directo (y ante la estupefacción del público) los tripulantes de la Estación Espacial Internacional, con los que Bono dialogó un buen rato y que entre otros mensajes dijeron que "Barcelona se ve preciosa desde el espacio".
1/8
El show en Barcleona fue el inicio del "360° Tour".
2/8
Además del nuevo álbum "No line on the horizon", tocaron sus temas más clásicos.
3/8
"I Still Haven't Found What I'm Looking For" y "Beautiful Day" fueron algunos de los temas más festejados.
4/8
Casi 100 mil personas asistieron al Camp Nou.
5/8
Sobre el final, Bono dedicó el tema "Angel of Harlem" a la memoria de Michael Jackson.
6/8
Remató la canción con algunos pasajes conocidos del "Rey del Pop".
7/8
También tuvo tiempo para recordar los 40 años de la llegada del hombre a la luna.
8/8
Además, envió un mensaje de solidaridad para combatir el SIDA en África.
Dejá tu comentario