Hace dos años, el reality oceánico «Mar abierto» inspiró su trama en un caso real (dos turistas olvidados por la lancha en altamar, a merced de los tiburones). La situación era desesperante, tanto como los esfuerzos del guionista por mantener el interés de todo un largometraje sobre la base de un único conflicto. Pese a todo, el film tuvo una especie de secuela, que es este drama alemán no demasiado distinto del anterior, aunque sin siquiera el atractivo de los tiburones. Son seis vacacionistas que se arrojan al mar desde un velero de lujo, dejando un bebe solo en el interior, y después no saben regresar. A los anteriores se les tenía pena porque no eran culpables, pero éstos...
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